Indecente agresión a Cs en Madrid y error Marlaska

No es la primera vez que Inés Arrimadas y Cs son agredidos por defender la libertad y la democracia, ahora en Madrid y mucha veces en Barcelona. Pero la agresión a Cs del sábado en Madrid durante la manifestación del Orgullo Madrid 2019 nos parece mucho más grave por venir de sectores violentos de los colectivos LGTBI, cuyos justos derechos y libertades defendían en las calles madrileñas los manifestantes de Cs con Inés Arrimadas a la cabeza.

Y nos parece indecente que los organizadores del Orgullo Madrid 2019, el PSOE y el Gobierno de Pedro Sánchez, lejos de condenar esta agresión a Cs, hayan salido en defensa del ministro de Interior Marlaska. El que, de una manera temeraria y en pleno festejo, había acusado con falsedad a Cs de apoyar las críticas de Vox al colectivo LGTBI jaleando con ello a colectivos violentos del Orgullo.

Los que desbordaron el débil cordón policial puesto por Marlaska para la protección de los manifestantes de Cs. Escaso cordón policial desbordado por grupos agresores que tuvo que ser reforzado de urgencia para impedir males mayores. Y que acabó sacando los manifestantes de Cs de la carrera oficial de la manifestación para finalmente refugiarlos en el Congreso de los Diputados.

Un hecho de la mayor gravedad y un espectáculo impropio de un país libre y democrático. Lo que recae como responsabilidad sobre Pedro Sanchez y su Gobierno, donde Marlaska debería reconocer su error o dimitir por colaborar en la alteración del orden público que él tiene la obligación de proteger.

Y todavía se queja Pedro Sánchez de que Albert Rivera no quiera reunirse y pactar con él su investidura. Mientras el mismo Sánchez pacta con PNV y Bildu en Navarra, permite la entrevista de Otegui en TVE y corteja a ERC y a PDeCAT para que le faciliten su investidura si, finalmente, Pablo Iglesias se allana ante Sánchez y acepta apoyar su investidura sin que Podemos logre entrar en el Consejo de Ministros, lo que está por ver.

Bastante tenemos en España con los ataques a la libertad, la democracia y la legalidad que a diario ocurren en toda Cataluña y de los que tanto saben (porque los han sufrido) Arrimadas y Cs, como para que a los bárbaros del nacionalismo pro golpista y separatista se sumen, en Madrid, otros grupos violentos que fomentan el odio y que para colmo presumen de defender los derechos civiles y las libertades.

Naturalmente estos hechos ocurridos en Madrid no le preocupan lo más mínimo a un Sánchez que pide estabilidad y gobernabilidad en España, cuando no ‘sentido del Estado’. El que él no tiene ni practica cuando hace la vista gorda en Cataluña sobre las continuas violaciones de la legalidad.

Cree Sánchez, con su estrategia de acoso y derribo a Cs -que él practica desde el poder político y mediático de La Moncloa- que de esa manera logrará un excelente resultado electoral el 10 de noviembre en el caso de  repetición electoral. Pero que se ande con ojo Sánchez porque su situación no es nada segura, diga lo que diga el CIS de Tezanos, y puede cambiar.

Y porque los votantes de centro que aún le quedan al PSOE pueden emigrar si continúan agresiones como las del sábado a Cs y los pactos con Bildu, PNV, ERC y PDeCAT. Sobre todo si la sentencia del golpe catalán se hace pública antes de la repetición electoral del 10 de noviembre y, en ese caso, la cuestión de los indultos se convierte en un asunto clave de la campaña electoral.