Merkel y Macron se reparten la UE

El pacto de Merkel con Macron para ocupar los dos grandes centros de poder de la UE, la Comisión y el BCE, acabaron con la opción socialista de Timmermans que defendía Sánchez sin entusiasmo, para finalmente lograr para España la jefatura de la Diplomacia y la Defensa europeas en favor de Josep Borrell.

Dos mujeres conservadoras, la alemana Úrsula Von Der Leyen, ministra de Defensa de Alemania, y la francesa Christine Lagarde, la presidenta del FMI, han sido nombradas por el Consejo Europeo presidentas de la Comisión y del Banco Central Europeo. De esta manera y por primera vez dos mujeres controlan, bajo los auspicios de Alemania y Francia, el poder Ejecutivo y el Económico de la UE. A ellas se les une el ministro español de Exteriores, Josep Borrell, como Alto Representante de Exterior y Defensa de la UE.

Un nombramiento este último muy importante para España y para Josep Borrell. Y un éxito de Pedro Sánchez que sacrificó a Timmermans pero que ha logrado para nuestro país esta importante posición en el seno de la UE. Donde a la dirección de la Diplomacia europea se le une ahora la política de Defensa y la ayuda humanitaria. Muy altas responsabilidades que culminan la brillante carrera política de Borrell.

Macron cambió de bando y pasó de defender a Timmermans con Sánchez a colocar a Lagarde en el BCE aceptando que Merkel se llevará la Comisión para Leyen. Asimismo ye, como líder liberal, Macron logró la presidencia del Consejo Europeo en la persona del belga Charles Michel.

Al final el eje Paris-Berlín impuso su ley. Y España se conformó con el cargo de Alto Representante de la Diplomacia y Defensa, tras sacrificar Sánchez a Timmermans ante la poderosa mayoría de los Conservadores y Liberales. Lo que confirma un claro giro a la derecha de la UE.

Von Der Leyen (persona de la máxima confianza de Merkel y madre de siete hijos) tiene en el corto plazo y por delante el grave problema del Brexit. Y el político español, Borrell, tendrá que verse las caras con Donald Trump tanto la política Exterior como en la de Defensa. Mientras que a Lagarde, persona de prestigio en el ámbito financiero mundial, le espera el consolidar la Unión Monetaria con la unión bancaria y la unión fiscal de la UE.

Por otra parte, el liberal belga Charles Michel asumirá la presidencia del Consejo Europeo, mientras que socialistas y populares se alternarán en la presidencia del Parlamento Europeo. El gran perdedor del reparto ha sido el socialdemócrata holandés Timmermans quien mantendrá su puesto como primer vicepresidente de la Comisión.

Y los grandes ganadores han sido los candidatos del PPE que lograron las presidencias de la Comisión y del BCE y media presidencia del Parlamento.

Una victoria conservadora de la que el socialista Sánchez ha sacado para España un importante puesto de Alto Representante de la Diplomacia y la Defensa con rango de vicepresidente de la Comisión y el liberal Macron el que una francesa esté al frente del BCE.

Los autores y vencedores del pacto y del reparto, sin las injerencias de los populismos extremos, han sido Merkel y Macron que consolidan así el ‘eje’ Berlín-París que domina la UE al lograr la Comisión y el BCE donde ambos países tienen colocadas a personas -dos mujeres Conservadoras- de su máxima confianza política y nacional lo que refuerza el ‘eje’ desde dentro y fuera del marco institucional de la UE.

Sánchez, que se vio superado por el pacto de Merkel con Macron, al final fue realista, abandonó a Timmermans, y logró para España y para Borrell el mando de la Diplomacia y la Defensa de la UE, lo que para nuestro país está muy bien.