CIS de julio: Sánchez arrasa y Rivera supera a Casado

Está claro que el director del CIS José Félix Tezanos está enamorado de Pedro Sánchez al que siempre le pronostica unos resultados fantásticos que luego no se cumplen. Digamos que Tezanos acierta en la tendencia pero no los porcentajes. Y de ahí que en barómetro de julio le haya regalado al PSOE -para presionar a Podemos en la investidura- un 39,5 % de intención voto lo que sin duda es una exageración.

Pero si esto es llamativo más asombroso parece que Tezanos en el CIS de julio haya situado a Cs y a Rivera en segundo lugar por delante del PP y de Casado. Y ello a pesar de la animadversión que el PSOE tiene contra Cs. Lo que quiere decir que el 15,8 % que le otorgan (el mismo resultado del 28-A) a Cs se queda corto, y que el verdadero resultado de Rivera supera el 16 %.

No sorprende sin embargo la caída de Podemos de un 1,6 % respecto al 28-A (del 14,3 al 12,7) lo que sin duda incluye un castigo de Tezanos a Iglesias, a ver si se le quitan las ganas de ser ministro.

Pero a quien el CIS da muy malas notas es al PP con caída de 3 puntos, de 16,3 el 28-A a 13,3 en el CIS julio. Lo que constituye una pésima noticia para el PP y para Pablo Casado, que se queda por detrás de Albert Rivera, por el pacto descarado del PP con Vox y los malos resultados el 28-A y el 26-M.

Los que podrían convertirse en pésimos si el PP no consigue el poder en las Comunidades de Madrid y Murcia. Lo que se sumaría a la pérdida de La Rioja y de siete capitales de provincia. Y todo ello por culpa de los malos candidatos electorales que nombró Casado, especialmente en Madrid, y por el giro del PP hacia la derecha extrema con Vox, Aznar y Cayetana.

El CIS de julio también anuncia el hundimiento de Vox, lo que no extraña por causa de los disparates públicos de sus dirigentes y por su actitud negativa en los pactos de gobernabilidad, pidiendo unas fotos y firmas conjuntas con Cs que no van a conseguir.

En suma, otro CIS hecho a la medida de Sánchez pero que no le garantiza el que, tras unas nuevas elecciones generales del próximo 10 de noviembre, Sánchez esté en condiciones de gobernar. Sobre todo porque para entonces se habrá desinflado la hinchazón que Tezanos le acaba de regalar al PSOE, en este CIS hecho a la medida para presionar a Podemos.

Pero el que por otra parte le da la razón a Rivera en su empeño de no pactar con Sánchez y de no firmar nada con Vox, porque ello sitúa a Cs en el centro de la política, que el PP ha abandonado por causa de los abrazos mutuos de Casado con Aznar y Abascal.

Naturalmente, nada de esto va a desanimar a Pablo Iglesias en su empeño en integrarse en un ‘gobierno de coalición’ con el PSOE, con el argumento que hay que someterlo en una segunda votación en el Congreso a ver qué pasa. Pero Sánchez parece haber regresado a su famoso ‘no es no’ y todo apunta a que por ahí no va a pasar.

De manera que atentos estamos a la quinta visita de Iglesias a La Moncloa, que podría ser la última si Sánchez rechaza su propuesta y, subido a lomos del CIS, de Tezanos cabalga alegremente hacia la repetición electoral.