El G-20 es cosa de dos, Xi Jinping y Donald Trump

El Presidente de los Estados Unidos Donald Trump ha llegado a Japón para asistir a la Cumbre del G-20 de Osaka. Y lo ha hecho con el desparpajo y la agresividad que le caracteriza y con unos broncos comentarios en contra de China, Alemania, India, la UE y Japón, algo impropio de un dirigente mundial y de un presidente de los EEUU en la víspera de esta cita internacional.

Un Donald Trump que no respeta las elementales normas de la cortesía y la diplomacia internacional. Porque Trump es así y porque también pretende llamar la atención para relanzar, desde Osaka, su campaña electoral para las presidenciales de USA en 2020. Una cita aún lejana para la que el Partido Demócrata todavía no tiene un candidato oficial y si demasiados aspirantes.

El G-20 de Osaka en realidad es solo cosa de dos: el presidente americano Donald Trump y el presidente chino Xi Jinping. Los que se reunirán a solas el sábado con la guerra comercial y tecnológica (caso Huawei) sobre la mesa de una larga y agotadora negociación.

La que ya dura demasiado tiempo y sobre la que los mas optimistas dicen que habrá acuerdo final en Japón si Jinping le deja a Trump proclamarse el ganador de la porfía aunque no sea verdad.

Sin embargo los más prudentes dicen que el pacto está lejano y se aplazará, mientras los pesimistas piensan que no se debe descartar una ruptura y el inicio de una batalla comercial y tecnológica a la que no escaparían ninguna de las potencias internacionales, Europa ahí incluida.

Si Trump continúa con sus malos modales y empeño en dañar el comercio y el desarrollo tecnológico internacional el día menos pensado se encontrará con una respuesta contundente y pactada entre el resto de las potencias del mundo. Las que dejarán muy claro a los ciudadanos de los Estados Unidos que esa dura respuesta no es contra USA sino contra Trump.

Para empezar la Unión Europea debería ser más implacable y contundente en su respuestas a un Trump que odia a la UE, que ha devaluado la OTAN y que apoyó el Brexit para debilitar una Europa que representa lo contrario de lo que política y democráticamente es y significa Trump.

El que viene de abortar un bombardeo que el mismo ordenó contra Irán para por enésima vez demostrar su errática e inconsistente política Exterior y de Defensa y Seguridad.

España asiste al G-20 de Osaka representada por Pedro Sánchez, a quien el Gobierno americano ha advertido que no piensa aceptar un impuesto o tasa para Google en España. El político español participa sin un protagonismo especial y aprovechará el encuentro para mantener reuniones bilaterales con otros gobernantes. E imaginamos que recibiendo algunas preguntas de los dirigentes europeos sobre su esperada investidura y la inquietud que a buen seguro les provoca la posible entrada de Podemos en el Gobierno español.