Borrell en la Comisión Europea

Josep Borrell sería un excelente presidente del Gobierno de España, con el que Albert Rivera no dudaría en pactar su investidura por su compromiso democrático y constitucional. Y por su larga e importante trayectoria política en España y la UE, donde incluso podría ser nombrado el presidente de la Comisión Europea (cargo que nunca tuvo España) y a donde seguramente llegará Borrell en las próximas semanas como Vicepresidente o como Alto Representante Exterior de la UE.

Sobre todo una vez que el Consejo Europeo acuerde el reparto del poder institucional en la UE, y mientras dura el proceso de investidura de Pedro Sánchez a quien Borrell seguirá acompañando como Ministro de Exteriores, de ahí su renuncia al escaño en el Parlamento Europeo.

El ministro de Asuntos Exteriores (en funciones) Josep Borrell será uno de los miembros destacados de la nueva Comisión Europea en representación de España. Su nombre figura con firmeza en el entorno de Pedro Sánchez y cuenta con reconocimiento en los principales gobiernos de la UE y en sus instituciones, donde ya ocupó la Presidencia del Parlamento Europeo.

Por su importante trayectoria política, experiencia de gobierno (secretario de Estado de Hacienda y ministro de Obras Públicas en los gobiernos de Felipe González y ahora de Exteriores con Pedro Sánchez), y por su formación de ingeniero aeronáutico y su compromiso cultural y progresista, que le llevó en 2010 a la dirección del Instituto Universitario Europeo de Florencia.

Sin embargo, la más reciente notoriedad de Borrell en la política española creció de manera exponencial cuando con valentía -lo insultaron por ello hasta en su pueblo- se enfrentó con el separatismo catalán con su ensayo (escrito con Joan Llorach) de ‘Las Cuentas y cuentos de la independencia de Cataluña’ y en un debate memorable y televisado con Oriol Junqueras en el que arrasó al líder de ERC por sus mentiras y su ignorancia.

Aunque mayor impacto tuvo su presencia y discurso en Barcelona durante la gran manifestación convocada por Sociedad Civil catalana en defensa de la unidad de España en octubre de 2017. Discurso con el que Josep Borrell emocionó a todos los asistentes cogiendo la bandera de Europa y diciendo: ‘esta es nuestra estelada’.

Borrell pudo haber sido Presidente del Gobierno de España cuando, una vez marchado Felipe González del poder, derrotó en1998 a Joaquín Almunia en las primarias del PSOE para ser candidato a la presidencia del Gobierno. Pero el poderoso aparato del ‘felipismo’ político, económico y mediático (El País y La SER) fueron a por él porque González no solo perdía el poder sino también el control del PSOE que se aseguraba con Almunia.

A ese mismo clan felipista, se volvió a enfrentar Borrell en el famoso Comité Federal del PSOE del día 1 de octubre de 2016, ‘Los idus de octubre’, les llamó Borrell en otro ensayo. Un momento en el que el aparato felipista, con Rubalcaba a la cabeza y González entre bambalinas, forzaron la dimisión de Pedro Sánchez.

El mismo Sánchez que luego renació entre sus cenizas en la primavera de 2017 frente a Susana Díaz en las primarias del PSOE. Y el que un año después alcanzó poder tras ganar la moción de censura contra Mariano Rajoy en la asombrosa compañía de Podemos, PNV, PEeCAT, ERC y Bildu.

Borrell, salvo en la política catalana donde mantiene su discrepancia, ha sido en estos últimos meses el Cyrano de Bergerac de Pedro Sánchez. Pero Pedro, hechizado por el poder, había pactado con el soberanismo catalán y Vasco y con populismo de Podemos para llegar al poder. Y en ello está de nuevo en pos de su investidura y con no pocas dificultades porque nadie en el centro derecha (esencialmente por la cuestión catalana) quiere pactar con él. Otra cosa ocurriría si el candidato a la investidura fuera Josep Borrell.

Pero Sánchez ya vuela solo en España y en Europa y Borrell vuela hacia la Comisión de la UE de Bruselas, donde bien podría ser el nuevo Jacques Delors en este apasionante tiempo de refundación europea, camino de su reforzamiento político, estratégico, económico y social.

Sobre todo ahora que el Reino Unido (‘Caballo de Troya de USA en Europa’ según decía Charles De Gaulle) se va por su propia iniciativa, aunque esta ruptura, el Brexit, de inciertas consecuencias para todos todavía se hace esperar.