A Sánchez, aislado, sólo le queda la repetición electoral

Pedro Sánchez está desesperado. Ayer tras recibir el ‘no’ rotundo de Pablo Iglesias a su oferta de ‘colaboración’ fuera del Gobierno, y después de que la Ejecutiva de Cs rechazara un pacto con Sánchez, y que Rivera se negara a otra reunión en Moncloa, el presidente en funciones del Gobierno convocó en secreto a Pablo Casado y se reunió con él para pedirle el apoyo del PP a la investidura a lo que Casado también dijo ‘no’.

Normal, quien siembra vientos recoge tempestades. Pero ¿después de lo que Sánchez hizo con Rajoy en compañía de Iglesias, Puigdemont, Otegui y Junqueras, se atreve a pedirle al PP que le arregle la investidura?

Sánchez está desesperado y fuera de la realidad. A Cs Sánchez no para de agredirles con ayuda de Macron, sabiendo que para Rivera y su partido (al margen de ‘la banda’ de Garicano, que es la derecha de Cs) los pactos de Sánchez con los soberanistas, golpistas catalanes y populistas de Podemos (como se ha visto en País Vasco, Cataluña y Navarra) son inaceptables.

Para entender los noes a Sánchez de Cs y PP basta ver lo que dijo ayer Ábalos de Cs y PP: que ‘Rivera se está convirtiendo en un problema para España’, y que el PP es un ‘partido antisistema’.

Y a Iglesias, que fue quien llevó a Sánchez a La Moncloa durante la moción de censura con sus 71 diputados y sus gestiones con PDeCAT, ERC y Bildu, Sánchez lo ha tratado a patadas. Y le niega entrar en su Gobierno al tiempo que le pide que Podemos le regale sus 42 escaños a cambio de migajas en la Administración.

Y así tras atacar, con distinta intensidad a Iglesias, Casado y Rivera ahora Sánchez descubre que nadie quiere pactar con él. Pero ¿qué se esperaba?

Y todavía se puede llevar otra notable sorpresa porque las encuestas de la intención de voto advierten que, aunque PSOE y PP subirán algo en unas elecciones repetidas, el reparto del Parlamento quedará más o menos como ahora está. Porque PSOE subirá lo que baje Podemos, PP recuperará lo que pierda Vox y poco más.

Además Sánchez pide limosna política ‘por el bien de España’ como si España fuera él. Antes todo era para echar al PP y ahora todo es para que Sánchez siga en el poder. Pero se equivoca y no logrará su investidura ni ahora (salvo que meta a Iglesias en el Gobierno) ni después de celebrar otras elecciones porque la situación volverá a ser la misma.

El problema de España que busca Ábalos se llama Sánchez por abandonar el marco constitucional, pactar con el soberanismo y populismo y agredir a los demás. Y la solución está en que el PSOE presente a la investidura a un candidato constitucional que pueda pactar con Cs y PP, tras desmontar los pactos de navarra, negar los indultos a los golpistas catalanes y prometer el claro regreso del PSOE a la senda constitucional. Candidato que muy bien podría ser García Page, Fernández Vara o Josep Borrell.