Rivera se equivoca en Madrid

De lamentable se puede calificar el espectáculo que está ofreciendo Albert Rivera en Madrid a propósito de los pactos de gobernabilidad tanto en el Ayuntamiento como en la Comunidad. Rivera ha regresado al campo de las ocurrencias y a su tacticismo de patio de colegio, provocando hilaridad de unos y la indignación de otros.

El que fuera su ‘padrino’ en la presentación de Rivera en Madrid Manuel Conthe ha llamado ‘payasos’ a Cs en Twitter y ‘partido poco serio’. Y no le falta razón al ex presidente de la CNMV y persona de reconocido prestigio.

La última ocurrencia de Rivera ha sido la de proponer al PP que Almeida sea alcalde de Madrid dos años y Villacís los otros dos, como si el gobierno de la capital de España se pudiera repartir de semejante manera. A sabiendas además Rivera que el PP es el segundo partido más votado en Madrid por detrás de Más Madrid de Carmena y Cs el tercero.

Y de la importancia de Vox en el Consistorio que es decisiva. Porque, como dijo recientemente Santiago Abascal, está claro que Rivera no sabe sumar y se olvida de que sin los cuatro concejales de Vox Begoña Villacís nunca será alcaldesa.

Y para que eso pueda ocurrir Rivera se tendría que sentar personalmente con Abascal para negociar. Y en primer lugar para aceptar que Vox consiga Consejerías de la Comunidad de Madrid, y alguna Delegación de la Junta de Gobierno del Ayuntamiento de la capital.

El PP ha sido muy claro en su respuesta: el alcalde de Madrid será Almeida o Carmena. Y tienen razón, porque su lista fue más votada que la de Cs. Y de nada le va a servir a Rivera poner como ejemplo los acuerdos hallados en Ciudad Real y Albacete con el PSOE, con la fórmula del medio mandato, porque que la representación de Cs en esas ciudades es ínfima, por lo que en cierta manera esos pactos constituyen un fraude político y electoral.

Además de un primer pacto de Rivera con el PSOE de Pedro Sanchez. Y todo ello mientras Valls se dispone a apoyar a Colau (y a Podemos) para la alcaldía de Barcelona, y después que Cs haya tenido que negociar con Vox los Presupuestos de Andalucía, y de pactar con Vox la presidencia y Mesa de la Asamblea de Madrid.

Y resultan ridículas las trampas semánticas que se hacen en Cs cuando dicen que ellos no negocian ni pactan con Vox, porque han negociado y pactado y repartido espacios de poder. Y además Vox no es mucho peor que Podemos. Y el propio Sanchez ya está pactando y negociando con Iglesias, Puigdemont y Junqueras, motivos por los que el PSOE no está en condiciones de señalar a nadie, máxime después de lo ocurrido con la moción de censura y las concesiones de Sanchez y Calvo a los golpistas catalanes.

Ahora bien, si Rivera quiere que Ángel Gabilondo presida la Comunidad de Madrid y que Manuela Carmena permanezca al frente de la Alcaldía, pues está en su derecho y allá él y su partido. Pero los votantes de Cs de Madrid y de muchos otros lugares de España no se lo perdonarán nunca jamas.

Que se cuide y mucho Rivera de seguir los pasos de soberbia inconsistente de Rosa Díez cuando presumía de ‘Doña Perfecta’ porque ya sabe como se terminó UPyD.