Sánchez amenaza con la repetición electoral

El mapa nacional, autonómico y local de los pactos de gobernabilidad se está convirtiendo en un laberinto sin salida donde a sus habitantes se les está acabando el tiempo y algunos de ellos también la paciencia.

Se adivinaba en el gesto y el rostro de José Luís Ábalos, el secretario de Organización del PSOE, que se mueve y habla como un obispo y que ayer amenazó al PP, Cs y Podemos con la repetición de las elecciones generales sí estos partidos no facilitan a Pedro Sánchez la investidura para que pueda gobernar en solitario con 123 diputados y disfrutar del Falcón ahora que se ve tan importante en Europa.

Y esto lo dice Monseñor Ábalos en la víspera de los encuentros de Sánchez con Pablo Iglesias, Pablo Casado y Albert Rivera para ver si alguno de ellos se apiada del pobre Sánchez y se digna a favorecer la investidura de manera generosa y por el bien de España. Es decir en el beneficio personal del señor Sánchez para que pueda seguir en el poder.

Ábalos le ha dicho a Iglesias que no será ministro de Trabajo ni de Marina -como lo reclamaba el franquista Suevos: ‘ministro aunque sea de Marina’-, porque dice Monseñor, y es verdad, que los 42 diputados de Podemos no son suficientes para la investidura y la estabilidad del Gobierno. Lo que viene a decir también que los 57 diputados de Rivera o los 66 de Casado sí que les podrían servir.

Lo que no dice Ábalos en su plática episcopal es que la soledad de Sánchez tiene su origen en el pacto de la moción de censura que le llevó al poder de la mano de Iglesias, Junqueras, Puigdemont, Otegui y Urkullu. Y que pagó ese favor con concesiones a Torra en Madrid y Barcelona, un relator, rebajas en sedición de la Abogacía del Estado, y los indultos por venir tal y como los reclama Iceta de incesante manera desde el PSC.

Y son los compañeros de Sánchez en la moción de censura los que, en su calidad de ‘populistas, separatistas y extremistas, como dice Ábalos, los que se benefician del vigente caos institucional español. Tarde se acuerdan Sánchez y Ábalos de las instituciones de España porque su prioridad solo era y es la de permanecer en el poder.

Y truena airado monseñor cuando advierte a Iglesias, Rivera y Casado que ‘las urnas tienen memoria y no perdonarán’. Como Rivera e Iglesias no le perdonan a Sánchez su ruptura con el marco constitucional.

Y bien parece cierto -como le ocurrió a Rajoy en 2016- que la repetición electoral pueda beneficiar al PSOE y dañe a Podemos, Cs, Vox y al PP. Pero también es posible que en caso de repetición electoral la derecha no vaya dividida como en el 28-A, y que el fantasma de Vox, que al final resultó ser de cartón, ya no impresione tanto como pasó en los pasados comicios.

Como puede ocurrir que la sentencia del golpe catalán llegue antes de la repetición otoñal de las elecciones, que los indultos se conviertan en un debate crucial y se enfrente el bloque constitucional y el separatista. De manera que las urnas pueden tener memoria pero también pueden traer sorpresas que nadie, previamente, será capaz de adivinar.