Sánchez hará ministro a Iglesias o repetirá elecciones

Mucho auto bombo se ha dado Pedro Sánchez para anunciar que el Rey Felipe VI, a petición suya, le ha encargado que se someta a la investidura para presidente del Gobierno. Para lo que Sánchez anuncia reuniones con Casado, Rivera e Iglesias la semana próxima, ‘los tres partidos nacionales que pueden facilitar o bloquear la investidura’.

Sánchez pide ser escuchado por los tres líderes de la Oposición a pesar de que ya conoce las posiciones de cada uno e insiste en que solo él puede ser presidente del Gobierno, porque en su opinión no cabe otra alternativa.

Además Sánchez ha presentado los que serán los cuatro ejes de su acción de Gobierno: la ecología, la digitalización, Europa y los asuntos sociales. Pero ha ocultado el desafío golpista y separatista catalán y los indultos que son las cuestiones prioritarias para Casado y Rivera. Y Sánchez no quiso desvelar si Iglesias será ministro.

Sánchez, que es el rey del ‘no es no’ no entiende que los demás le digan que ‘no y que no piensan cambiar su posición’ por mucha literatura que presente sobre el interés general de España en sus discursos. Porque ese interés ya lo tiró él por la ventana de La Moncloa en los pasados pactos de la moción de censura y en concesiones política y jurídicas que les hizo a los golpistas catalanes en los pasados meses y en pago por su apoyo en la censura.

A Sánchez, diga lo que diga, solo le queda Iglesias. El que está empeñado en entrar en un Gobierno de coalición y que no aceptará quedarse fuera, por más que la vicepresidenta Carmen Calvo le recuerde sus malos resultados electorales como una amenaza de repetición electoral.

De manera que Iglesias, por segunda vez (la primera fue en 2016) tiene en su mano investir presidente a Sánchez o vetarlo y provocar nuevas elecciones.

En cuanto a Albert Rivera y Pablo Casado ambos ya han descartado ante el Rey Felipe VI y los medios de comunicación apoyar o facilitar la investidura de Pedro Sánchez por lo que al líder del PSOE solo le queda Iglesias como su tabla de salvación.

En cuanto a las maniobras de PDeCAT, UPN, PNV y otros pequeños partidos carecen de interés en el momento actual porque si no se logra un acuerdo de Sánchez y Iglesias lo demás sobrará. Aunque parece que la mayoría para la investidura en una segunda votación estará en los 173 escaños. Para lo que bastarían los 123 votos del PSOE, los 42 de Podemos, 6 de PNV, 1 de Compromís y 1 de Cantabria.

Pero eso será si Iglesias entra en el Gobierno. Que entrará si insiste en ello porque Sánchez el único y verdadero plan que tiene para España es volver a ser él presidente del Gobierno, al precio que sea como se vio en la moción de censura.

Y si el precio es que Iglesias sea ministro, el líder de Podemos lo será. Y su compañera Montero pasará a ser la secretaría general de Podemos. Para facilitar eso se han cargado a Echenique. Iglesias conoce bien la ambición de Sánchez y ya se ve -diga lo que diga Calvo- sentado en el Consejo de Ministros con su cartera ministerial. Pero si Sánchez se resiste, entonces sólo quedará la repetición electoral.