Cs no tocará poder si veta a Vox

Algo se está moviendo en Moncloa respecto a Navarra porque parece claro que el PSOE no puede consentir un pacto con Bildu (ni con la abstención de los pro etarras) para luego exigir a Cs y al PP que no pacten con Vox. Tal y como lo ha prometido Cs tras la reunión de su máxima dirección para decir que sólo pactarán acuerdos de Gobierno con el PP sin presencia y sin una negociación con Vox.

Cs añade que pretende entrar en esos gobiernos para repetir el modelo de Andalucía, donde Vox acaba de anunciar una enmienda a la totalidad de los Presupuestos de la Junta de Andalucía (primer aviso a navegantes) y a la vez su secretario general Villegas no descarta que el PP les compense con una Alcaldía, como la de Madrid.

Estamos en los primeros movimientos de los pactos y en realidad nada se mueve. Pero si Cs se mantiene en sus trece que se olvide Albert Rivera de que su partido pueda tocar poder, si necesita de los votos de Vox, y como se descuide puede perder hasta su presencia en la Junta de Andalucía.

Y para que esto ocurra solo hace falta que Vox adopte ante Cs la misma actitud de Rivera frente a las huestes de Abascal. Les bastará decir que Vox nunca apoyará un gobierno donde partícipe Cs. Y no les faltaría razón por razones de justicia y equidad. Con lo que Cs que se vaya olvidando de tocar poder.

Ademas, si la derecha pierde Madrid la culpa será de Rivera y no de Abascal por más que bramen los responsables de Cs porque los madrileños sabrán y entenderán que si Vox aporta sus concejales y sus escaños para lograr la alcaldía y la presidencia de la Comunidad de Madrid, tendrá derecho a su cuota proporcional de poder como lo pretenden PP y Cs.

Además aunque la culpa fuera de Vox ¿de qué le sirve eso a Cs, y para qué sirve Cs si no forma gobiernos y no toca poder?

Y si Cs quiere regalar el poder de Madrid a Sánchez y Carmena y el poder de Barcelona a Colau y el PSC con la ayuda de Valls, los españoles y más aún los madrileños entenderán que votar a Cs es como votar a Podemos y al PSOE, por lo que esos votantes dirán: nunca más votaremos a Cs.

Sobre todo porque además de no respetar la aritmética democrática los de Rivera faltan a las más elementales normas de la cortesía política cuando pretenden que Vox les facilite a ellos su entrada en los gobiernos madrileños sin ni siquiera sentarse a negociar.

Estamos con el caso de Vox en una situación parecida a la que tiene Pablo Iglesias con Pedro Sánchez. El que pide a Podemos apoyo a su investidura a cambio de nada. Lo que de ocurrir impedirá la investidura de Sánchez y nos acercaremos a la repetición electoral. Algo que también podría ocurrir en la Comunidad de Madrid sí los bloques de derecha e izquierda votan juntos (ahí si que lo podrían hacer) contra los candidatos contrarios.

Y si Sánchez no logra la investidura y Rivera no toca poder en Madrid a lo mejor ambos, estos ‘viudos’ de poder, se deciden a negociar entre ellos la investidura nacional y en Madrid, lo que tampoco habría que descartar.

No en vano estamos en los albores de la negociación de los pactos y son muchas las posibilidades en liza y las actitudes que pueden cambiar a pesar de las posiciones que hoy se presentan como irreductibles. Incluyendo las relativas a la investidura de Pedro Sánchez.

El que acaba de mover una ficha en Navarra que puede ser importante para su acercamiento a Albert Rivera, por muy difícil que parezca. Porque sabido es que Rivera y Sánchez ya tienen un precedente en marzo de 2016 cuando firmaron el pacto de investidura bajo el cuadro de ‘El Abrazo’ de Genovés.