Europa mejorará a pesar de los populismos y el Brexit

La marcha en Milán de los partidos populistas de extrema derecha bajo el liderazgo de Matteo Salvini ha hecho sonar las alarmas en vísperas de las elecciones europeas del próximo fin de semana. Pero este resurgir de un nacionalismo ultra conservador y la crisis del Brexit acabarán reforzando la Unión Europea, su economía y su prestigio en el mundo.

Las elecciones europeas apenas despiertan interés por parte de la gran mayoría de ciudadanos de la Unión Europea, lo que permitirá una elevada abstención y la movilización precisamente del sector de la extrema derecha y del populismo de extrema izquierda, a los que tampoco hay que perder de vista.

Los seguidores de Salvini y Le Pen quieren alcanzar un 30 % del Parlamento Europeo para influir en sus debates y controlar varias de sus Comisiones. Y desde luego pretenden poner barreras a la inmigración y a los refugiados al tiempo que proponen menos Europa y más naciones, intentando cambiar el sentido histórico del gran proyecto europeo.

Es verdad que el anti europeísmo del presidente Donald Trump y el caótico Brexit de la ‘premier’ Teresa May han enrarecido más si cabe la situación de la UE. Pero da la impresión que ambos eventos negativos, que tienen sus bases en Londres y Washington, también han servido para reforzar los lazos de los grandes países europeístas de la UE, que sin el lastre británico, van a poder avanzar hacia la unión política, monetaria, bancaria y fiscal con mayor cohesión y velocidad.

Lo estamos viendo con la nueva política de Defensa de la UE que tanto ha indignado al presidente Trump, y a la que se oponía el Reino Unido, pero el Reino Unido se va y dejará de ser el ‘caballo de Troya’ de los EE.UU. en el seno de la UE, que era como definía a Gran Bretaña el general De Gaulle.

Además, empiezan a llegar buenas noticias económicas de Alemania y de crecimiento de la zona euro. Lo que permitirá una mejora social y rebajará el impacto del Brexit que será malo para todos, y especialmente para el Reino Unido en lo político, económico y financiero, como pronto se verá.

La crisis financiera de 2008 fue un grave episodio para la UE que nos cazó en plena construcción del euro, pero la dura respuesta de la Unión Europea a esta crisis con implacables recortes sociales produjo efectos demoledores en millones de ciudadanos. Un gravísimos error que están en el origen del renacer de los movimientos nacionalistas y los populistas de la izquierda y la derecha.

Pero, pasado lo peor aunque aún quedan muchas heridas por sanar, se puede decir que el proyecto europeo, democrático y del Estado bienestar, se reforzará y aumentará su prestigio e influencia en la escena internacional.

Donde el Reino Unido se reducirá a simple acompañante de Washington pero sin influencia directa en el ámbito internacional.

Ahora el poder mundial tendrá cuatro patas: USA, China, Rusia y la UE. Y en la UE mandarán Francia y Alemania y con España en tercer lugar.