Casado culpa a Rivera y Abascal

El aún presidente del PP Pablo Casado ha culpado de su gran fracaso en las elecciones del 28-A a los Griegos y a los Troyanos. Y, con el aspecto de un boxeador ‘groggy’ que deambula dando tumbos por el ring, ha decidido echar las culpas de su derrota a Albert Rivera y Santiago Abascal, y luego ha lanzado por el balcón de Génova cual piedra Tarpeya a su jefe de Campaña Javier Maroto y a su mano derecha Teodoro García Egea.

Casado ha dejado de descalificar a Pedro Sánchez para hacer lo propio con Rivera y Abascal. Y la pregunta del millón es la siguiente: ¿a quién le echará las culpas Casado cuando el 26-M el PP celebre su segunda gran derrota y deje al partidario hundido en el pozo de la política española? Un pozo en cuyo fondo hay conexiones subterráneas con las cloacas patrióticas de Mariano Rajoy y con la charca de ranas corruptas de Esperanza Aguirre.

¿Dimitirá Casado el 27-M, después que la infantería de Cs y la caballería de Vox lo derroten en Madrid y las Europeas? El argumento ‘filosófico/político’ que ha utilizado Casado para justificarse es que se han ido demasiado hacia el flanco de Vox mientras Cs se quedaba cerca del PSOE. Y ha añadido que Vox es de ‘extrema derecha’ y los de Cs unos ‘socialdemócratas disfrazados de liberales’.

Entonces ¿por qué les ofreció Casado en el cierre de campaña a Vox y Cs entrar en su pretendido futuro Gobierno? Sus excusas no son creíbles, su campaña fue un desastre y los antecedentes recientes de la corrupción, las cloacas y la mala gestión de la crisis catalana siguen ahí. Y además, Casado no es de centro sino de una ‘derecha extrema’ -le sale del alma- que linda con la ‘extrema derecha’ y que se unen en FAES bajo la atenta mirada de José María Aznar.

Y nada de todo esto va a cambiar o desaparecer en 20 días para que los votantes que se les fueron regresen al PP. Más bien al contrario, los éxitos aunque moderados de Cs y Vox pueden y deben mejorar el 26-M.

Y, en ese caso, a ver cómo nos explica Casado una segunda caída, no vaya a ser que entonces denuncie la presencia de un gafe en PP (Adolfito Suárez o Cayetana). O a lo mejor se ha desatado entre los electores del centro derecha español una epidemia de ofuscación que les impide reconocer los famosos ‘principios y valores’ del PP.

El caso es no dimitir mientras el cuerpo aguante y hasta que un día de estos Casado llegue a la sede madrileña de Génova 13 -si no la han tenido que vender- y ante la ausencia de funcionarios pregunte: ¿hay alguien ahí?.

En cuanto al nuevo eslogan de ‘centrados en tu futuro’ eso sí que es un disfraz o una simple careta. Más justo sería decir ‘centrifugamos tu futuro’. Pero al joven Casado -el pobre sólo lleva nueve meses en el cargo- ganas no le faltan pero sí capacidad política y credibilidad. Pero ‘pedigree’ sí que tiene, a fin de cuentas fue el portavoz de Rajoy y el chico preferido de Aznar.