Semana de pasión política

Ya estamos en campaña electoral y a punto de iniciarse la Samanta Santa. Es el calendario escogido por Pedro Sánchez cuando disolvió las Cortes y decidió anteponer las elecciones generales del 28-A a las municipales, las autonómicas y las europeas del 26-M, convencido como estaba -por las encuestas- de que su victoria en las generales impulsaría al PSOE en los posteriores tres comicios de mayo.

La campaña electoral del 28-A ya está en marcha con dos incógnitas del máximo interés: ¿hasta donde subirá Vox y hasta donde bajará Podemos? La respuesta que den las urnas a ambas interrogantes van a condicionar todo lo demás y ahí incluidos los pactos para la investidura del próximo presidente del Gobierno.

Sánchez aspira a ganar y a poder gobernar con Podemos y PNV, pero sin la participación de los separatistas catalanes de ERC y JxC, y también sin el apoyo de Bildu. Mientras que Pablo Casado sueña con llegar a 100 escaños y que entre Cs y Vox sumen 76 para repetir el pacto del Gobierno andaluz.

Puede ocurrir de todo si es cierto que el porcentaje de indecisos es del 40 % y el de la abstención el 25 %, porque si eso es así las encuestas sólo han detectado una intención de voto fiable del 35 % de los votantes y, en ese caso, carecen de credibilidad.

En esta situación, el debate entre Casado, Abascal, Iglesias, Sanchez y Rivera (este es el orden de su presencia en el plató) del próximo día 23 en Antena 3 TV puede ser decisivo para el resultado electoral.

Sánchez ha aceptado este formato para incluir a Vox y presentar el ‘trío de derechas’ contra él. Y sobre todo para darle cancha a Santiago Abascal y bajarle los humos y las expectativas al PP de Pablo Casado, dejando a Albert Rivera en el limbo de la batalla entre izquierda y derecha y a Pablo Iglesias como un acompañante de Sánchez.

Porque en el PSOE consideran que casi todo lo que suba Vox lo pierde el PP. De la misma manera que casi todo lo que caiga Podemos beneficiará al PSOE.

Aunque una cosa serán los porcentajes de los votos de cada uno y otra bien distinta el reparto de los escaños que no será proporcional, salvo en las provincias con muchos escaños. Y que en esta ocasión cuenta con cinco partidos nacionales lo que abre una gran incógnita en las provincias con menos de seis diputados.

De manera que el PSOE arranca con ventaja en todas las encuestas pero todavía van a pasar muchas cosas en lo que queda de campaña. Y sobre todo en el debate electoral del día 23. Un martes decisivo a tan solo 5 días de la jornada electoral.