El ‘no es no’ de Sánchez y tres veces sí

Saliendo al paso de las investivas de Pablo Casado y Albert Rivera sobre la connivencia de Pedro Sánchez con el separatismo vasco y catalán, el líder del PSOE recuperó ayer un en mitin electoral su famoso ‘no es no’ a Rajoy para afirmar rotundo que no habrá un referéndum de autodeterminación en Cataluña, ni la independencia de esa Comunidad.

Pero esas contundentes negativas, con las que Sánchez pretende desmentir recientes afirmaciones que Miquel Iceta desde el PSC no descartando en el plazo de diez años el referéndum de autodeterminación catalán, necesitan otras aclaraciones sobre las que el líder del PSOE no quiere hablar. Incluida la pregunta de ¿con quién piensa pactar su investidura? una vez que está muy claro que el PSOE -ni nadie- logrará mayoría absoluta para gobernar.

Pero hay tres cuestiones a las que Sánchez tampoco desea ni le conviene responder que son las siguientes: ¿incluirá a Pablo Iglesias en su Gobierno para contar en su investidura con los votos de Podemos?; ¿concederá los indultos a los golpistas que resulten condenados en el juicio del Tribunal Supremo para sumar en su investidura a los diputados de ERC?; y ¿se comprometerá Sánchez con la reforma del Estatuto vasco para lograr los apoyos de PNV y Bildu?

Está claro que Sánchez no pondrá un pie en tan complicado laberinto y que esperará a conocer los resultados de las elecciones del 28-A antes de abrir la boca sobre ciertos temas y el cuerno de la abundancia para ofrecer unos regalos y compensaciones a los que apoyen su investidura.

A sabiendas, eso sí, que no es lo mismo una moción de censura contra la corrupción del PP y el Gobierno de Mariano Rajoy -al que odiaban todos los soberanistas catalanes- que un proceso de investidura donde los aliados del candidato exigen el pago al contado de su colaboración.

Y será en el curso del discurso de investidura cuando Sánchez revele las respuestas sobre sus pactos de gobernabilidad y sobre las cuestiones que le puedan plantear sus futuros aliados en el Gobierno.

Pero no antes de que concluya la campaña electoral en la que además el PSOE va, en las encuestas, muy por delante del PP y Cs. Y en las que están muy en duda los resultados de Vox y Podemos. Siendo la de este último partido una incógnita que preocupa a Sánchez porque sus escaños forman parte de los pilares del puente que los puede llevar a la negociación con los soberanistas de Cataluña y el País Vasco.

O sea y como dijo Felipe González sobre la OTAN ‘de entrada no’, aunque luego en el referéndum Atlántico español el no se convirtió en un enorme sí. Y ahí está la OTAN obsoleta y desorientada, vigilando a la Rusia de Putin en el Mar Muerto e incapaz de renovarse para subsistir.