Iglesias compromete más a Sánchez

Si hace poco fue Miquel Iceta quien desde el PSC dejó en la evidencia a Pedro Sánchez al abrir la puerta al referéndum de autodeterminación en Cataluña (lo que tuvo que rectificar), ayer fue Pablo Iglesias, el pretendido vicepresidente del posible futuro nuevo gobierno de Sánchez, quien ha vuelto a provocar la polémica al decir en Barcelona: ‘no queremos vivir en un país con presos políticos’. 

De lo que se deduce que Iglesias prefiere vivir en un país sin Democracia ni  Estado de Derecho donde gobiernen a sus anchas delincuentes y golpistas. Al tiempo que las palabras de Iglesias le obligan a Sánchez a conceder los indultos a los golpistas que resulten condenados en el Tribunal Supremo si pretende alcanzar la investidura con los votos de Podemos y ERC. 

Y por supuesto con los votos favorables del PNV y Bildu, como los que ha cosechado Sánchez para convalidar sus decretos electorales a cambio del apoyo del PSOE vasco a la indecente Ley ‘contra los abusos policiales’ que se aprobó en el Parlamento de Vitoria y en favor de las demandas de ETA. 

Y no perder de vista las andanzas de la socialista balear Francina Armengol en su empeño en imponer la lengua catalana en las Islas Baleares en contra del español. 

En un tiempo en el que el Presidente de Francia Emmanuel Macron acaba de decir en Córcega que ‘bilingüismo si’, pero que lengua oficial de Francia solo es el idioma ‘francés’. Mientras que en España y de manera especial en Cataluña y el País Vasco tenemos dos lenguas co oficiales y la marginación creciente del idioma español.  

Sin embargo lo de Iglesias, que no es nuevo en su discurso y prueba la marginalidad de su proyecto político, es sumamente grave si Sánchez se empeña en lograr su investidura y en reconstruir su Gobierno pactando con Iglesias, Otegi, Junqueras, Ortuzar y Puigdemont. 

Porque el discurso anti democrático de Iglesias, negando la legalidad y ensalzando a los golpistas, deja a Sánchez y al PSOE sumidos en un pozo profundo que guardan los separatismos y la izquierda antisistema. Y que le obligarán a Sánchez a conceder indultos a los golpistas y a favorecer un nuevo estatuto de corte soberanista para el País Vasco, en línea con el que impuso Zapatero en Cataluña y hubo de rectificar el Tribunal Constitucional. 

Y asombroso resulta que, a pesar de estas situaciones y complicidades de Sánchez con los separatistas y el populismo anti democrático de Podemos, el PSOE siga liderando las encuestas en este país. Lo que facilita la ‘cortina de humo’ de los grandes medios de comunicación públicos y privados del país que tapan y amparan a Sánchez mientras demonizan todo lo demás. Y también el desencuentro del centro derecha español.