Rivera, el ‘menos malo’

En el centro político que va desde la derecha del PSOE a la izquierda del PP el político y el partido mejor preparados para recibir los votos del espacio del centro son Albert Rivera y Cs. Sino como la opción ideal si como la solución, un refugio o el ‘mal menor’.

Sobre todo una vez que Pedro Sánchez, con ayuda de Miquel Iceta, se ha escorado hacia el separatismo catalán, lo que provoca deserciones entre sus votantes. Mientras que Pablo Casado se dedica a competir con Vox alejándose del centro como se ha visto con el disparate de su número dos Adolfo Suárez Iliana a propósito del aborto.

En estas elecciones y digan lo que digan las encuestas, el número de los  indecisos sigue siendo muy alto porque son muchos los votantes que temen caer, por culpa de los pactos post electorales, en la compañía de Torra y de los separatistas catalanes si se acercan a Sánchez, o en el entorno de Aznar y de Vox si se aproximan a Casado.

Además el valor de los votos es muy importante porque la entrada de Vox en la política nacional y el reparto de escaños en las provincias con seis o con menos escaños hace que una mínima diferencia de votos sea determinante para lograr un diputado.

La pregunta que surge a los electores de centro es doble con respecto a Cs: cuantos diputados conseguirá Rivera y con quien pactará. Parece claro que si Cs supera los 50 escaños en ese caso tendrá la llave de la gobernabilidad y podrá optar entre PP y PSOE para pactar. E incluso reclamando para si la presidencia del Gobierno aunque sea el minoritario, como ocurre en Europa con algunas minorías en coalición.

Lo que es inimaginable con Sánchez y difícil con Casado. Pero sin duda es una posibilidad como lo sería un pacto de Cs con el PSOE pero con Borrell de presidente. O con el PP pero con Santamaría de presidenta, lo que sería una maldad y la respuesta que se merece Casado por despreciar la coalición que le ofreció Rivera ‘para desalojar a Sánchez del poder’.

Todavía queda mucha campaña electoral por delante y pueden pasar cosas que inclinen la balanza hacia uno u otro partido. Y están por llegar próximas y más grandes encuestas como las del CIS de los primeros días de abril. De igual manera que falta por saber si habrá debates electorales y si Sánchez le dará a Casado la oportunidad de un cara a cara como le reclama Casado y también lo solicita Rivera.

Si habrá como poco un debate a cuatro entre PSOE, PP, Podemos y Cs, en el que Vox quedara fuera por ser partido extra parlamentario. Y también hay una oferta de La Sexta TV para un debate a cinco que incluya a Vox.

Pero todo apunta a que Sánchez no quiere debates electorales por temor a la cuestión catalana, y en ese caso rechazaría el cara a cara con Casado tal y como lo hizo Rajoy con él en 2016.

Y vamos a ver qué ocurre con los populistas de Podemos y de Vox. Porque falta por saber si Iglesias ha logrado frenar la caída de Podemos y si Abascal  mantiene el ascenso de Vox.

En todo caso y en este país la victoria política electoral siempre pasa por el centro de la política de ahí la oportunidad que tiene Cs, siempre y cuando supere los 50 escaños y si pasa de los 60 con mayor razón. Pero aún queda mucha campaña por delante y muchos debates por aclarar lo que impide un pronóstico razonable y con posibilidades de acertar.