Adolfo Suárez, en el nombre del padre

El nombramiento de Adolfo Suárez Iliana como número dos del PP por Madrid detrás de Pablo Casado ha sido una decisión táctica con la que el Presidente del PP -amigo suyo- decidió utilizar con simulado artificio el prestigio y el nombre del que fue el gran artífice de la Transición, Adolfo Suárez González, para reforzar su campaña electoral.

Sobre todo una vez que Casado fracasó en su intento de incorporar como número dos a María San Gil, y no encontró a otra mujer para el cargo (Sánchez tiene a Calvo, Rivera a De Quinto e Iglesias a Montero), porque su ‘diva’ es la aznarista Cayetana A. Toledo a la que Casado ha enviado a Barcelona para evitar el riesgo de sus intrigas y ambiciones en Madrid.

Y si parece lógico que Casado aproveche a Suárez Iliana no está bien que el hijo de Suárez (que ya fracasó en Castilla La Mancha) se haya prestado, en el nombre de su padre, a esta simulación. Porque sabe que el ex Presidente del Gobierno, Adolfo Suárez González, nunca habría militado en el PP por su ideario y porque sus dirigentes actuales están lejos del centro político que Suárez lideró en UCD y CDS.

Y porque fueron, con Manuel Fraga a la cabeza, los fundadores de este PP quienes, en colaboración con otros dirigentes de UCD, los que conspiraron en contra de Adolfo Suárez hasta forzar su dimisión en vísperas del golpe de Estado del 23-F de 1981. Y luego en ataques posteriores al CDS hasta su destrucción.

La memoria y nombre de Adolfo Suárez están en la Historia de España y son patrimonio de todos los españoles. Y lamentamos que su hijo, Adolfo Suarez Iliana, que debería ser el celoso guardián de esa memoria, quiera utilizar el nombre de su padre para insinuar que el gran Suárez podría estar en este PP y que el partido de Pablo Casado es de centro, lo que en ningún caso es cierto.

Lo que, por otra parte, da idea de la máxima preocupación que existe en el PP ante el posible resultado de las elecciones generales del 28-A ante las que Casado ha decidido hacer una plena ‘renovación’ de las listas del PP al Congreso de los Diputados eliminando a los que fueron colaboradores de Rajoy y Santamaría. Lo que ha desmovilizando a muchos de los dirigentes y militantes nacionales y regionales del PP y puede que votantes que se han quedado en terreno de nadie y optarán por la abstención, Cs o Vox.

Pero la política española vive tiempos de alta tensión pre electoral y está claro que Casado se ve necesitado de cualquier iniciativa que él considere favorable a su proyecto político. Y ahí incluida la utilización del nombre de Adolfo Suárez al que debió dejar en paz y lo que su hijo no debió aceptar.