Susana Díaz a Pedro Sánchez: ‘tomo nota’

Aunque TVE, faltando a la verdad, abrió ayer su Telediario de las 15.00 horas diciendo que las listas electorales del PSOE se aprobaron por ‘unanimidad’ lo cierto fue que Susana Díaz y sus próximos colaboradores en el Comité Federal votaron en contra de las listas impuestas por Sánchez en Andalucía. Unas listas andaluzas dominadas por sanchistas y sobre las que la dirigente Díaz declaró su oposición al término de la reunión diciendo a título de clara amenaza: ‘tomo nota’.

Y otra vez se evidenció el enfrentamiento entre Sánchez y Díaz, que veremos cómo termina cuando concluyan las elecciones del 28-A y del 26-M. Si es que antes no se produce el desembarco total del sanchismo en el Sur con la imposición de una gestora que rompa el partido en Andalucía, como quiere José Luís Ábalos.

Como también parece roto en Aragón mientras en Galicia, Extremadura y La Mancha sus respectivos barones disimulan, pero están a la espera de ver si Sánchez intenta renovar el gobierno Frankenstein con los soberanistas de Cataluña y lo que quede de Podemos. Concediendo indultos a los golpistas que resulten condenados en el juicio del Tribunal Supremo y a Pablo Iglesias una vicepresidencia del Ejecutivo nacional.

En el PP, aunque han enviado a los marianistas al Senado también existe un malestar con Casado, mientras Rivera ha fichado al que fuera el Jefe de la Abogacía del Estado, Edmundo Bal. En Podemos continúan y a la espera de Iglesias y resignados a una hecatombe electoral, y en Vox aún esconden sus candidatos hasta el último minuto, lo que tiene de los nervios al PP.

Mientras tanto Casado y Rivera se disputan un debate con Sánchez pero ninguno de los dos se atreve a invitar al contrario a un cara a cara entre Cs y PP. Lo que no estaría nada mal. Como atractivo sería un duelo de populistas entre Iglesias y Abascal. Pero la última palabra sobre los debates la tendrá Sánchez a la vista de lo que decida su asesor Iván Redondo.

Y a no perder de vista la bronca creciente en el soberanismo catalán entre Junqueras y Puigdemont, como la pelea interna en Podemos y en Madrid entre Iglesias y Errejón.

Las espadas electorales siguen pues en alto y todavía no ha comenzado esta larga e incierta campaña electoral cuyo resultado tendrá importantes consecuencias nacionales y en el seno de la izquierda y la derecha como tras el 28-A se verá.