Torra desobedece a la Junta Electoral

El presidente de la Generalitat Quim Torra ha rechazado la orden de la Junta Electoral Central de que se retiren los lazos amarillos de las instituciones de Cataluña durante el periodo electoral. Esencialmente porque constituye una propaganda electoral a favor de los partidos soberanistas que altera el orden y la limpieza del proceso electoral.

Quim Torra desafía así a la Junta Electoral y puede incurrir en un delito de desobediencia, si finalmente actúa la fiscalía como lo propone el PP, además de recibir una multa por la desobediencia. Y si un juez tomar cartas en este asunto serán los Mossos los que deberán retirar los lazos electoralistas que están en edificios públicos.

Esta decisión de Torra, que por supuesto era esperada en el soberanismo y sobre la que el Gobierno de Pedro Sánchez guarda por ahora silencio, viene a confirmar que el Gobierno catalán -que vive en el caos y sin Presupuesto-, parece decidido a mantener su desafío al Estado y está buscando una nueva oportunidad de ruptura frontal.

Pero mientras tanto a la espera estamos de que actúe la fiscalía como es su obligación y que solicite al juez medidas cautelares para que la policía retire los lazos amarillos de las instituciones catalanas. Lo que provocará de nuevo protestas y manifestaciones para impedirlo como en el día del referéndum del 1-O cuando las fuerzas de seguridad pretendieron retirar las urnas de la votación ilegal.

Y que se cuide Sánchez de impedir la actuación de la fiscalía porque si hace algo así ello retumbará con fuerza en toda España. Y en la campaña de las elecciones del 28-A, donde no cesan de sucederse un cúmulo de incidentes de todo orden y en todos los partidos políticos.

Pero este caso de los lazos amarillos puede tener mayores consecuencias de lo que algunos suponen porque podemos ver nuevos enfrentamientos (los CDR volverán a la violencia) entre soberanistas radicales y las fuerzas de orden público si un juez da la orden a los Mosos de retirar esos lazos de los edificios públicos.

Y visto como se desarrolla el juicio del golpe catalán en el Tribunal Supremo los mandos de los Mossos ya saben a lo que se exponen. De manera que mucho cuidado con este asunto que en un principio parece menor pero que puede convertirse en otra grave crisis política catalana en la que los partidos políticos hoy en campaña electoral se tendrán que comprometerse ante la ciudadanía que está a punto de votar.