Javier Arzalluz, un buen político

Al funeral Javier Arzalluz, un demócrata y buen político vasco fallecido el pasado fin de semana, acudieron representantes de los partidos españoles, ahí incluidos el PSOE y el PP. Y entre otros Francisco Álvarez Cascos que fue vicepresidente en el primer gobierno de José María Aznar y persona que negoció con Arzalluz el apoyo del PNV a la investidura de Aznar en 1996. A igual que el PNV de Arzalluz facilitó la investidura de Felipe González en su última legislatura de 1993. 

Recordamos estos hechos a los que se deben añadir su firme y su exitoso liderazgo en el PNV que Arzalluz prácticamente refundó, porque hemos visto con desagrado en algunos medios conservadores artículos muy desabridos contra el político vasco, al que incluso lo han presentado, sin decir verdad, como un aliado de ETA. 

Y artículos en los que se ha ocultado de manera deliberada su verdadero alcance político que fue importante en la transición. Arzalluz no quiso participar en la redacción de la Constitución de 1978 pero aceptó el pacto que otorgaba a Euskadi el término de ‘nacionalidad’ y acató la Carta Magna sin reserva alguna, e hizo importantes aportaciones al Estatuto Vasco.

A lo que hay que añadir que siempre fue un político limpio, defensor de la legalidad y sobre todo una político leal y cumplidor de todos y cada uno de los compromisos que él firmó en el nombre del PNV y que siempre cumplió. 

Lo que constituye una diferencia notable respecto al nacionalismo catalán y los pactos nunca cumplidos por Jordi Puyol. El que además acabó sumido, con todo su partido y su familia, en un espantoso pantano de la corrupción.

Javier Arzalluz era además una persona inteligente y culta y con una gran capacidad de análisis. Por supuesto era un patriota vasco que creía en su nación y soñaba con el Estado vasco, pero eso nunca le llevó a caminos rupturistas. Y cuando decidió retirarse se retiró de verdad sin querer seguir influyendo y sin entrometerse en las actuaciones del gobierno vasco y de sus sucesores en el PNV, los que sin duda ahora lo añorarán.