El PSOE debe frenar a Sánchez o se hundirá

El Partido Socialista debe frenar en seco al presidente Pedro Sánchez en su demencial intento de negociar con los soberanistas catalanes en dos mesas simultáneas donde estará presente el Gobierno de España (aunque en una de ellas sea a través del PSC) y donde se acepta un ‘mediador’ o ‘relator’ entre los partidos que apoyan el golpe de Estado catalán y el Gobierno de España que representa al Estado.

Además, ¿para qué necesita el PSC un mediador o relator para hablar con los representantes de ERC y PDeCAT si no es para escenificar de esa forma el reconocimiento del soberanismo catalán por el Estado español?

La cuestión es de la mayor gravedad y si desde el PSOE no se frena este disparate con el que Sánchez solo busca permanecer en el poder hasta 2020 para acabar con semejante humillación de España ante los soberanistas el Partido Socialista pagará un alto precio en las elecciones del 26 de mayo.

Porque de igual manera que Pedro Sánchez no puede apoyar un candidato, como Pepu Hernández, a la alcaldía de Madrid sin romper la neutralidad a la que le obliga su condición de secretario general del PSOE, el Presidente del Gobierno no puede estar representado por el PSC en una pretendida ‘mesa de partidos’ con el golpismo de Cataluña, y con un ‘relator’ de por medio y sin presencia de dos grandes partidos constitucionales, PP y Cs.

Semejante disparate de Sánchez no responde a un proyecto de diálogo en Cataluña sino que tiene como el único objetivo el conseguir el apoyo en el Congreso de los Diputados de ERC y PDeCAT a los Presupuestos para que Sánchez permanezca unos meses mas en el poder hasta mediados de 2020 y no tenga que adelantar las elecciones generales.

Y por ello la vicepresidenta del Gobierno Carmen Calvo, y no el PSC, ha presentado la figura del ‘relator’ o ‘mediador’ horas antes de que se voten las enmiendas a la totalidad de los Presupuestos y con el solo objetivo de que Sánchez siga más tiempo en La Moncloa.

De manera que, y por mas que lo explique sin explicarlo la vicepresidenta Carmen Calvo, está muy claro que la doble negociación de Sánchez con el golpismo catalán, como Presidente o escondido detrás del PSC y con un ‘relator’ incluido, solo tiene una lectura: el Gobierno de España acepta la presencia de un mediador entre el Estado y el golpismo catalán.

Y ante esta grave situación primeros dirigentes del PSOE y varios de los diputados socialistas y constitucionales están obligados democrática y constitucionalmente a frenar a Sánchez votando incluso con PP y Cs en contra esos Presupuestos si finalmente los apoyan los soberanistas, lo que también está por ver.

De lo contrario el PSOE sufrirá un severo castigo durante las elecciones municipales, autonómicas y europeas del 26 de mayo y se adentrará en la senda de su autodestrucción. Siguiendo la suerte que, precisamente por las concesiones de Sánchez del golpismo en Cataluña, sufrió el PSOE en las pasadas elecciones de Andalucía.

Si a ello añadimos que el presidente Quim Torra ha promocionado y ha amparado recientemente la violencia en Cataluña, insultado a España y al Jefe del Estado y ha presentado a Sánchez una lista infame de exigencias del golpismo catalán, veremos que Sánchez ha entrado en el principio del fin de su presidencia.

Y se ha atado Sánchez, como Ulises en su travesía, al mástil de la nave del pro golpista Torra. Lo que lleva a Sánchez al naufragio y a su aislamiento. Y lo incapacita para negociar una investidura -si ganará las elecciones lo que estaría por ver- con el resto de partidos democráticos y constitucionales del país, quedando a solas con un Podemos en crisis y con PDeCAT y ERC. Y ya veríamos si con el conjunto o con solo una parte del PSOE.

De manera que quedamos a la espera de que dirigentes y los diputados del PSOE se planten frente a Sánchez y pongan fin a esta locura que pone al Gobierno de España y al Estado español de rodillas frente al golpismo y en contra del sentir muy mayoritario de los españoles.

Estamos ante un gravísimo error de Sánchez que todavía puede empeorar si para colmo los soberanistas catalanes le tumban los Presupuestos, después de hacerles concedido la mediación de un ‘relator’ en sus mesas de diálogo con el golpismo catalán.