Trump puede bloquear puertos petroleros de Venezuela

La decisión del Presidente de EEUU Donald Trump de congelar en USA las cuentas de la petrolera estatal venezolana PVDSA y el anuncio, a título de respuesta, del fiscal general de Nicolás Maduro a Juan Guaidó de que han bloqueado sus cuentas y no puede abandonar el país son hechos políticos de alcance que confirman una escalada de la tensión entre Washington y Caracas.

Si añadimos la revelación de que Trump prepara el envío de 5.000 soldados a Colombia, país fronterizo de Venezuela, vemos que el riesgo de conflicto armado en la zona no se puede descartar, como nunca en los últimos días ha sido descartado en la Casa Blanca.

Crece la tensión y ello tiene en vilo a las cancillerías de muchos países y sin duda va a acelerar el reconocimiento de Guaidó por Europa y por España. Así se desprende de las últimas palabras del Presidente Pedro Sánchez que ayer mismo en Santo Domingo llamó ‘tirano’ a Maduro durante la clausura de la reunión de la Internacional Socialista que se celebraba en ese país.

Y está claro que el petróleo es el punto débil de Maduro y a Trump le quedan muchas cartas por jugar en ese tablero. E incluido -algo parece moverse en ese sentido- el bloqueo naval a los puertos petroleros venezolanos, lo que sería un duro golpe para el régimen dictatorial de Maduro y para sus aliados de Rusia y China que han concedido prestamos mil millonarios a Venezuela.

Si Trump pone en marcha el bloqueo naval imitará lo que, en 1962, hizo el presidente John F. Kennedy con motivo de la crisis de los misiles rusos desplegados en Cuba, momento en el que la armada americana impidió que buques de la entonces Unión Soviética llegaran a La Habana para descargar armamento militar.

Pero la escalada de medidas económicas y petroleras puede quedar corta si Maduro detiene a Guaidó. O si el nuevo presidente Interino de Venezuela es agredido, herido o resulta muerto a manos de para militares o por sicarios del Régimen de Maduro, lo que tampoco conviene descartar.

Si Maduro diera ese paso, que está esperando Trump, entonces el conflicto armado y la intervención militar de EEUU en Venezuela sería inmediata. Y además contaría con un amplio apoyo internacional.

Las espadas pues están en alto y está claro que el espadón de Trump es más poderoso. Pero el conflicto armado se debería evitar a toda costa para impedir la pérdida de vidas. Y el inicio de una crisis económica y comercial en la zona y de trascendencia mundial.

Cuídese pues Maduro de no tocarle un pelo a Guaidó, y reflexione en sus próximas decisiones porque tiene todas las de perder. Y porque ya se sabe en todo el mundo, y así lo certifica la ONU, que su dictadura tiene en su haber: más de 200 muertos y 800 presos políticos, provocado el exilio de más de tres millones de venezolanos y ha dejado al país en la ruina y sumido en una crisis humanitaria de grandes dimensiones.

Lo que unido al reconocimiento de Guaidó por las primeras naciones de America y Europa constituye el principio del fin de Maduro quien, por ahora, cuenta con el respaldo del mando militar (seleccionado por él). Aunque si Trump abre el conflicto armado entonces veremos que hacen los militares y oficiales venezolanos. Y qué hace Maduro, si resistir como Salvador Allende en el Palacio de la Moneda de Santiago de Chile, ó refugiarse en La Habana.

Afortunadamente aún no hemos llegado al escenario del conflicto armado que se debe evitar y donde España, tras llamar Sánchez ‘tirano’ a Maduro, no puede mediar.