Crisis británica: el Parlamento arrasa a May y al Brexit

Como se esperaba y se temía la Cámara de los Comunes británica rechazó anoche el Tratado del Brexit, negociado y pactado por el Gobierno de Theresa May y los líderes de los otros 27 países de la Unión Europea, con 432 votos en contra y solo 202 a favor.

Lo que constituye una histórica derrota, por la abultada diferencia de votos, de la primera ministra May que podría abandonar en próximas horas o días la residencia oficial del número 10 de Downing Street en Londres.

Y ello por más que la ‘premier’ diga que no se va y que está dispuesta a agotar el plazo de tres días en el que puede hacer una nueva propuesta en la Cámara de los Comunes, e incluso decidida a hacer frente a una moción de censura en el Parlamento, como la que anuncia el Partido Laborista pero que no tiene visos de prosperar.

Aunque lo probable es que el partido Conservador obligue a marcharse a May, tras su dura derrota, y en ese caso tendrán que decidir entre dos opciones: presentar a un nuevo primer ministro en el plazo de dos semanas; o convocar elecciones anticipadas en el plazo de un mes.

Mientras tanto en Bruselas las instituciones europeas se preparan para dar al Reino Unido una prórroga de seis meses (hasta julio), aplazando su salida de la UE que en principio estaba prevista para el próximo 29 de marzo, de acuerdo con el Tratado del Brexit firmado por May y por los gobernantes de los otros 27 países de la UE que el Parlamento británico acaba de rechazar.

Lo que por otra parte deja abierta la puerta a la celebración de un nuevo referéndum en Gran Bretaña sobre el Brexit, lo que dejaría en cuarentena un Tratado que en este momento está instalado en el limbo de la incertidumbre política y jurídica.

La que sí está clara es la existencia de una serie crisis política, institucional y puede que económica (veremos qué dice hoy La Bolsa de Londres) en el Reino Unido. Como también está clara la fractura del Partido Conservador, y el oportunismo del Partido Laborista de Jeremy Corbyn que busca nuevas elecciones en las que tampoco está nada claro que Corbyn vaya a ganar.

Y lo que demuestra todo ello, a nacionalistas y populistas, que fuera de la UE hace mucho frío y solo impera el caos, la incertidumbre y la inestabilidad política, económica y social. El pueblo británico lo presiente y ahora, tarde, se empieza a asustar.