El peligro está en el Brexit

Como en la fábula de las liebres que discutían sobre si sus perseguidores eran galgos o podencos, los gobernantes y dirigentes políticos de este país continúan enfrascados en debates inútiles y fuera de su tiempo sobre el cambio en Andalucía (que ya está previsto para el día 16), los Presupuestos de Sánchez (que aún no tienen apoyo suficiente), Cataluña (que nadie sabe hacia dónde va) y sobre Vox, partido a quien el resto de fuerzas políticas le están haciendo gratis una gigantesca campaña de notoriedad electoral.

Sin embargo no vemos en la política española la menor preocupación por lo que pueda ocurrir este martes 15 en la incierta votación que se va a celebrar en la Cámara de los Comunes del Reino Unido sobre el Tratado del Brexit acordado entre el Gobierno británico y los representantes de los 27 países de la UE.

Tratado del Brexit donde se incluye la fecha del 29 de marzo del presente año para la salida definitiva del Reino Unido de la Unión Europea. Sabemos que tanto en Londres como en Bruselas, París y Berlín existe el fundado temor de que el Parlamento británico rechace el Tratado del Brexit, que ha negociado y firmado la primera ministra Teresa May. Y que en ese caso la ‘premier’ presente su dimisión y Gran Bretaña camine hacia unas elecciones anticipadas, dejando aplazado o en el limbo jurídico el Brexit.

Pero está visto que al Presidente Pedro Sánchez este riesgo y amenaza de un frente de inestabilidad política, jurídica y económica en la UE no parece importarle demasiado porque está dedicado en cuerpo y alma a conseguir acuerdos con los separatistas catalanes para permanecer en el poder hasta 2020.

Y tampoco sabemos cuáles son las medidas urgentes a aplicar en España en caso de ruptura con Gran Bretaña y de la entrada en vigor del llamado ‘Brexit duro’. Ni qué efectos puede tener todo ello para muchas empresas y ciudadanos (españoles y británicos) que habitan este país. Porque todo el gobierno está volcado en ‘salvar al soldado Sánchez’ de un posible adelanto electoral, para que se cumpla su sentencia de dejar sentados a Albert Rivera y Pablo Casado hasta que lleguen sus soñadas elecciones en junio de 2020.

Todo gira en torno a Sánchez pero el Brexit tiene este martes su prueba de fuego en la que May puede ser inmolada. Lo que obligaría a Londres a pedir una prórroga para la salida de Gran Bretaña de la UE, cosa que no desean los primeros gobernantes y altos funcionarios de Bruselas que ya están cansados de esta larga agonía del proceso del Brexit que difícilmente se puede frenar o revertir.

Y ello muy a pesar de que crecen en Gran Bretaña las voces políticas y las protestas populares en favor de un segundo referéndum sobre el Brexit que promueven quienes están a favor de la permanencia del Reino Unido en la UE, convencidos de que en esa segunda oportunidad ganaría el sí a Europa.

Pero si primero hay elecciones anticipadas en Gran Bretaña y luego se abre paso un segundo referéndum, el Brexit quedará empantanado y los ingleses le volverán a hacer daño a la UE con sus dudas, incertidumbres y retrasos, lo que Europa no debería consentir.

Pero todo esto a Sánchez parece que le resbala y no le interesa. Si se ha quedado al margen del vuelco político en Andalucía, para que nadie le eche  (por su política catalana) la culpa de lo ocurrido, que es muy grave para el PSOE (toda la culpa es de Susana Díaz dice José Luís Ábalos), pues ya se pueden imaginar lo poco que le preocupa e interesa el Brexit al presidente.

Y no solo a él porque tampoco vemos la menor inquietud en Cs y el PP. Y  menos aún en Vox y Podemos que suelen estar en contra de la UE. Pero estamos a solo 24 de la votación del Parlamento británico sobre el Brexit y a 65 días de la salida del Reino Unido de la UE y nadie sabe lo que puede ocurrir en Gran Bretaña ni en Europa, ni qué pasará con el presente y futuro político de Teresa May.