Sánchez quiere eliminar a Josep Borrell y a Susana Díaz

Todo apunta a que Pedro Sánchez quiere sacar del Gobierno a Josep Borrell, para ofrecer su cabeza a los soberanistas catalanes, y sacar a Susana Díaz de la secretaría general del PSOE andaluz, porque el Presidente y secretario general del PSOE considera que tanto Borrell como Susana son sus posibles adversarios para liderar el Gobierno tras las próximas elecciones generales y liderar el PSOE.

Sánchez sabe que después de los próximos comicios generales él no tiene capacidad de pacto de Gobierno ni con Cs ni con el PP. Y sabe que el único dirigente del PSOE que podría liderar un Gobierno de corte constitucional es Borrell. Además teme que Susana Díaz pretenda ser candidata por Sevilla al Congreso de los Diputados, y desde ahí seguir con su aspiración a ocupar la secretaría general socialista.

Por ello en sus recientes declaraciones a la Agencia Efe el presidente del Gobierno Pedro Sánchez dijo que ‘Josep Borrell sería un excelente candidato a las elecciones europeas’. El presidente añadió que existen otros candidatos pero en ningún momento descartó la opción de lanzar a Borrell a liderar el cartel europeo del PSOE afirmando, como debió de hacerlo, que Borrell era un excelente ministro de Exteriores y que no aceptaría su salida del Gobierno.

Lo que tampoco aceptará Borrell para ser candidato europeo, una vez que fue presidente del Parlamento Europeo, y menos aún si se trata de comprar con su cabeza el apoyo a los Presupuestos de 2019.

El debate sobre el futuro de Borrell se complicó con la declaración del diputado de ERC Gabriel Rufián que afirmó que Podemos les había ofrecido la cabeza de Josep Borrell a cambio de que ERC aprobara los Presupuestos de Sánchez, una vez que Iglesias negociara con Sánchez la salida de Borrell. Desde Podemos desmienten a Rufián, pero sabido es que los niños y los locos siempre dicen la verdad y que Rufián es un niño enloquecido y mal criado en Cataluña.

Si añadimos la insidiosa campaña de los soberanistas catalanes en Cataluña contra Borrell al que llamen traidor en numerosos carteles y el incidente del escupitajo a Borrell durante un reciente debate en el Congreso de los Diputados, sin que Sánchez defendiera como debió a su ministro de Exteriores, veremos que Sánchez es capaz de cualquier cosa con tal de permanecer en el poder.

Lo que solo logrará si aprueba los Presupuestos de 2019 con ayudas de los separatistas catalanes y de Podemos para luego renovar el llamado ‘pacto Frankenstein’ con los mismos que le apoyaron en la moción de censura contra Mariano Rajoy. Porque Sánchez tiene claro que nunca conseguirá un pacto de gobierno o presupuestario con el PP o con Cs, por su deriva pro soberanista en Cataluña.

En cuanto a la salida de Susana Díaz de la secretaría general del PSOE en Andalucía -probablemente imponiendo una Gestora del partido en esa federación- todo a punta de que esa pretensión se acelerará si PP y Cs logran el gobierno andaluz y Susana intenta hacer las listas del PSOE andaluz al Congreso de los Diputados, incluyéndose en la candidatura por Sevilla.

Sin embargo la expulsión de Susana del liderazgo socialista andaluz puede tener repercusiones en todo el PSOE y entre las federaciones y líderes regionales del PSOE que, como Díaz, critican abiertamente la política catalana del PSOE y su alejamiento del marco constitucional.

Sobre todo porque los barones del PSOE saben que, por mucho que Sánchez se empeñe, el pacto del presidente con los soberanistas en pleno juicio del golpe de Estado y su disposición a conceder insultos a los condenados no llegará a ninguna parte.

Y puede tener efectos demoledores para el PSOE. De ahí que el ataque de Sánchez a Díaz, que alienta José Luís Ábalos desde la secretaría de Organización del PSOE puede provocar un cataclismo en el socialismo y la ruptura del partido empezando por el territorio andaluz.