Sánchez quiere domar a Torra

GRAFCAT1741. BARCELONA, 20/12/2018.- El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente de la Generalitat, Quim Torra (d), durante la reunión que mantienen esta noche en el Palau de Pedralbes de Barcelona, con la asistencia de algunos ministros y consellers, en la víspera del Consejo de Ministros que se celebrará mañana en la Llotja de Mar. EFE/Toni Albir |

Cualidad del Presidente del Gobierno Pedro Sánchez es su tesón y empeño en hacer frente a situaciones políticas difíciles. Lo demostró cuando tras haber sido obligado a dimitir en el Comité Federal del PSOE de 1 de octubre de 2016 regresó a la batalla política y derrotó a Susana Díaz en las primarias de 2017 y luego ganó el Congreso de su partido recuperando la secretaría general.

Ahora, y tras la audaz carambola de la moción de censura a Mariano Rajoy, el empeño de Sánchez se centra en lograr una mayoría que le permita aprobar los Presupuestos de 2019 para permanecer en el poder hasta junio de 2020, aplicando los Presupuestos que él llama ‘sociales y territoriales’ y también intentar reconducir el desafío catalán por la vía del diálogo y no con el 155 como lo reclaman Pablo Casado y Albert Rivera desde la Oposición.

De ahí el empeño de Sánchez de ‘domar’ al fiero Torra que más bien parece el león de trapo del Mago de Oz bajo cuya piel se esconde Puigdemont. Por todo ello Sánchez, tras aprobar sus Presupuestos de 2019 este viernes en el Consejo de Ministros, regresará a Barcelona a pedir el apoyo de PDeCAT y ERC al menos hasta superar el listón de las enmiendas a la totalidad.

Lo que supondría un importante primer acto, haciendo pasar por el aro a Torra, aunque luego quedará la prueba final del aro de fuego en pleno juicio del golpe catalán que arranca el día 22 en el Tribunal Supremo. Y para ese salto definitivo del aro de fuego Sánchez tiene preparado el incentivo de los indultos a los golpistas que resulten condenados en el Supremo.

Una decisión la de los indultos que tendrá gran impacto en toda España y que, en contra de lo que afirma Oriol Junqueras cuando declara que él no piensa solicitar el indulto, depende exclusivamente del Gobierno y no necesita petición ni arrepentimiento de los condenados que pueden seguir declarando su inocencia a pesar de la sentencia.

De ahí la declaración sorprendente de Dolors Bassa ex consejera de Trabajo de la Generalitat, procesada por el golpe y ahora en prisión preventiva, en la que pide a Torra que ‘no dejen caer el Gobierno de Pedro Sánchez’. Porque imaginamos que a Bassa si le preocupa la sentencia y le interesa el indulto.

Pero, al margen de lo que haga ERC, parece claro que quien tiene la sartén por el mango del PDeCAT es Puigdemont que es el íncubo de Torra y quien puede tener la última palabra de los Presupuestos de 2019. Por ello el día 14 de este mes los dirigentes de PDeCAT viajarán en peregrinación a Waterloo a recibir las instrucciones pertinentes dé Puigdemont.

El puzzle del enredo catalán tiene otra ficha difícil de encajar como es la relativa a la fecha de convocatoria de las elecciones generales. Y sabido es que Sánchez no puede conceder los indultos en julio o agosto y luego en el otoño convocar las elecciones porque el PSOE sufriría un severo castigo.

Si puede Sánchez adelantar las elecciones generales en la primavera de este año o convocarlas en junio de 2020. Pero para ello el Presidente necesita que Puigdemont le apruebe pronto las Cuentas del Estado y en pleno desarrollo del juicio del golpe catalán entrando de un salto por el aro de fuego al que de momento se resiste el súcubo Torra.