Primer Acto del curso de 2019: cambio en Andalucía e inicio en el Supremo del juicio del golpe catalán

En apenas quince días vamos a asistir en Andalucía al Primer Acto del curso político de 2019 con la investidura de Juanma Moreno, líder andaluz del PP, como Presidente de la Junta y principal protagonista del cambio político en esa Comunidad Autónoma que rompe el monopolio y la hegemonía absoluta de 36 años de gobiernos socialistas, que fueron presididos por Escudero, Borbolla, Chávez, Griñán y Díaz.

El vuelco andaluz tendrá importantes consecuencias en Andalucía y también en el PSOE que pierde su ‘cuartel de invierno’ y principal granero de votos y escaños (20 en el Congreso de los Diputados) en los comicios generales.

Así mismo el fracaso del PSOE en el Sur, con la amarga y escasa victoria de Susana Díaz que medita ser candidata por Sevilla al Congreso de Diputados para instalarse en Madrid, puede ser presagio de lo que el Partido Socialista puede sufrir este año en las elecciones de otras Comunidades Autónomas  como Asturias, Aragón, Baleares, Valencia, La Mancha y Extremadura.

Sobre todo si la temeraria política catalana de Pedro Sánchez mantiene su actual ritmo de concesiones al soberanismo catalán en el solo beneficio de Sánchez, para que ERC y PDeCAT aprueben los Presupuestos del año en curso y él pueda permanecer en el poder y retrasar las elecciones generales hasta mediados de 2020.

Un apoyo del soberanismo a Sánchez en Presupuestos a cambio de indultos a los golpistas del 27-O que resulten condenados en el llamado juicio del ‘procés’ que se iniciará el día 22 del presente mes en el Tribunal Supremo donde por fin veremos en el banquillo a los principales encausados del golpe y acusados de rebelión y malversación, con la excepción del prófugo Puigdemont y encabezados por Oriol Junqueras y otros dirigentes entre los que destacan los responsables de ANC y Omnium Jordi Sánchez y Jordi Cuixart.

Un juicio con todas las garantías que provocará tensiones en Cataluña y en el que está en juego la primacía del Estado de Derecho y el Imperio de la Ley, frente a quienes rompieron la legalidad declarando la independencia de Cataluña al margen de la Ley, el Estatuto y la Constitución y con reiterada y  premeditada desobediencia a las decisiones y las advertencias del Tribunal Constitucional.

Lo que obliga a hablar de golpismo y de muy presuntos delincuentes y no de ‘conflicto político’ como hicieron Pedro Sánchez y Quim Torra en Barcelona tras retirar, de común acuerdo y manera vergonzosa, la alusión a la palabra ‘Constitución’ en su comunicado conjunto.

Reunión y comunicado que indignaron a una gran mayoría de españoles. Y ahí incluidos destacados dirigentes y gobernantes del PSOE que temen que el caso andaluz se repita, durante las elecciones autonómicas y municipales del próximo 26 de mayo, en otras Comunidades Autónomas y también en importantes ayuntamientos de toda España donde gobierna el PSOE. No en vano la crisis catalana y los favores y las concesiones de Pedro Sánchez a los golpistas (que esperan los indultos tras la sentencia del juicio del golpe) están íntimamente relacionados con el cambio andaluz.

Y lo van a estar más cuando en el plazo de apenas una semana Juanma Moreno se convierta el próximo día 16 en Presidente de la Junta andaluza y el día 22 arranque en el Tribunal Supremo el juicio del golpe, retransmitidos ambos acontecimientos por televisión.

Y todo ello bajo la atenta mirada del Presidente Sánchez, que desapareció en la derrota andaluza de su partido, y que debió haber acudido a la toma de posesión del presidente Jair Bolsonaro en Brasil, aunque este nuevo mandatario sea de derechas, por la importancia del país y por los muchos intereses que allí tiene España.

Y todo ello, también, con la expectación que genera el año electoral español de 2019 donde Pablo Casado estrena su liderazgo en el PP. Partido al que aspira a superar Albert Rivera desde Cs, mientras Pablo Iglesias y Podemos cotizan a la baja y Vox y Santiago Abascal se afianzan como quinto partido nacional.

En el Teatro Nacional Español de 2019 se acaba de izar el telón y estamos en el primer acto de este nuevo episodio nacional donde está en juego la convivencia y gobernabilidad de un país que necesita una firme cohesión constitucional y estabilidad.