La triple alianza constitucional, entre PP, PSOE y Cs

La inestabilidad política y los problemas de gobernabilidad de la complicada legislatura que debe concluir a finales de 2019 ponen fin a la Transición y ha de favorecer un tiempo nuevo necesitado de un gobierno estable y con una amplia mayoría que permita recomponer el mapa político y también abordar la reforma constitucional.

Amén de una legislatura estable y completa que deberá enfrentarse a la crisis europea del Brexit y a las tensiones que provocarán en Cataluña el juicio y la sentencia del golpe de Estado catalán, así como al riesgo de una nueva recesión de la economía española y europea, lo que no se debería descartar.

Y la mejor salida posible y viable depende de la capacidad de entendimiento entre los partidos constitucionales PP, PSOE y Cs siempre que el PSOE se aleje de los pactos con Podemos y los soberanistas catalanes lo que resulta difícil de imaginar con el liderazgo de Pedro Sánchez. El que se resiste a dejar el disfrute del poder y con quien resulta imposible que PP y Cs vayan a establecer un acuerdo de Gobierno e investidura.

Las cinco posibles convocatorias electorales de 2019, generales, europeas, municipales, autonómicas y catalanas, ofrecerán un complejo nuevo mapa de la política española con cinco actores en Liza: PSOE, PP, Cs, Podemos y Vox. Y de entre ellos con resultados muy aproximados entre los partidos constitucionales que podrían repartirse entre ellos unos 262 escaños (el 75 % de la Cámara) de los 350 del Congreso de los Diputados.

Lo que supondría a un reparto de 87 escaños para cada uno de los partidos constitucionales PP, PSOE Y Cs, mientras que Podemos podría quedar en 45 escaños, 20 para Vox y los otros 23 a repartirse entre ERC, PDeCAT, PNV, CC y Bildu.

Si este fuera el resultado los posibles pactos de gobierno serían:

-Gobierno de la izquierda más nacionalistas del PSOE de Pedro Sánchez con Podemos y nacionalistas del PNV y soberanistas de ERC, PDeCAT y Bildu, repitiendo la fórmula actual.

-Gobierno de centro izquierda PSOE y Cs con liderazgo de Albert Rivera o de Josep Borrell por el PSOE, más CC, e incluso con abstención del PP en respuesta a la abstención socialista en la investidura de Mariano Rajoy en 2016.

-Gobierno del centro derecha, PP y CS con apoyo de Vox, liderado por Pablo Casado o Albert Rivera (el que obtenga mejor resultado electoral).

-Gobierno de la ‘gran coalición’ o triple alianza PP, PSOE y Cs en coalición a tres partidos presidida por Casado, Borrell o Rivera, o en coalición de dos partidos, con un tercero en abstención o apoyo externo, pero en ese caso con una amplia mayoría parlamentaria que permitiría abordar la reforma de la Constitución.

Cualquiera de las cuatro opciones es posible y sólo en una de ellas, en la primera, Sánchez puede mantener su liderazgo, como sería el caso de la renovación del pacto actual nacido en la moción de censura contra Rajoy.

En el primer modelo de coalición de PSOE con nacionalistas y soberanistas catalanes cabe el riesgo de seria crisis o de ruptura del PSOE en caso de nuevas tensiones con los radicales catalanes o de concesiones de indultos de Sánchez.

Máxime si en las elecciones municipales y autonómicas del 26 de mayo el PSOE, en línea con lo ocurrido en Andalucía, pierde el poder los gobiernos de algunas de las Comunidades Autónomas que regenta (Extremadura, La Mancha, Aragón y Baleares) y varias capitales de provincia hoy en manos de la izquierda.

El segundo modelo de posible, gobierno de centro izquierda de Cs y PSOE, que intentaron Sánchez y Rivera en marzo de 2016, sería el más moderado pero en este caso sin Sánchez en la parte del PSOE y con posible presencia de Borrell, Díaz, García Paje, Lamban o Fernández Vara.

La tercera opción del centro derecha con presidencia de Casado o Rivera y con apoyo de Vox reactivaría el 155 y la violencia y tensión en Cataluña.

La cuarta opción de la triple alianza PP, PSOE y Cs, con una muy amplia base parlamentaria, permitiría la estabilidad y gobernabilidad a lo largo de la legislatura y es la única que permite elaborar un consenso de reforma de la Constitución.

La cuestión previa a todo ello es la fecha de las elecciones generales que tiene tres posibles opciones:

-26 de Mayo en coincidencia con las europeas, municipales y autonómicas en el llamado ‘Súper Domingo’, y una vez que a finales de marzo Sánchez de por imposibles los Presupuestos de 2019. Si Sánchez logra renovar el poder en esos comicios de mayo con sus aliados actuales entonces podrá conceder indultos a quienes sean condenados en el juicio del golpe catalán.

-Noviembre o Diciembre de 2019, tras renovar los Presupuestos de 2018 y agotando todos los plazos. Pero en ese caso Sánchez no podría ofrecer indultos a los golpistas catalanes que resulten condenados porque si lo hace el PSOE se hundiría en las elecciones.

-Junio de 2020, esa es la fecha preferida por Pedro Sánchez para agotar la legislatura y disfrutar del poder. Para eso los nacionalistas y soberanistas le deberán aprobar los Presupuestos de 2019. Lo que permitiría a Sánchez conceder los indultos en julio o agosto y tendría un año por delante antes de las comicios generales de junio de 2020.

Estas son las variantes de posibles gobiernos y calendarios electorales que se presentan para el año entrante de 2019 que para España será crucial. Y del que debería surgir un gobierno estable de amplia base que permita la reforma constitucional.