El ‘cambio en Andalucía’ está en marcha

A pesar que Albert Rivera casi lo tira todo por la borda, primero exigiendo la presidencia y luego tratando a Vox como un partido apestado y a Podemos como un aliado, todo apunta a que el esperado cambio político en Andalucía está en marcha.

Y llega después de 36 años de gobiernos del PSOE que crearon en el sur andaluz un auténtico régimen de poder nepotista y clientelar, del que pronto vamos a conocer muchos datos importantes, cuando se abran las ventanas y levanten las alfombras, después de que el nuevo Gobierno concluya una preceptiva auditoría de la herencia que va a recibir.

En principio será el ‘popular’ Juanma Moreno quien sea el nuevo Presidente de la Junta de Andalucía, mientras que Juan Marín será vicepresidente en nombre de Cs, partido que también asumirá la presidencia del Parlamento andaluz.

El enredo que parece continuar está en el reparto de los otros seis cargos todos con voz y voto de la Mesa de la Cámara: tres vicepresidencias que podrían corresponder al PSOE, PP y Podemos (Adelante Andalucía), y tres secretarías que pueden ser para PSOE, Cs y Vox.

Sin embargo el acuerdo del Parlamento ha estado a punto de romperse porque Rivera no quería que su partido se reuniera con Vox, pero sí se reunieron con Podemos (los amigos de Torra y Puigdemont).

Y en ese momento el líder nacional de Vox Santiago Abascal dijo con razón: ‘si Cs quiere nuestro voto para presidir el Parlamento de Andalucía que nos lo pida’. Y al final Rivera claudicó y Marín se reunió con el jefe andaluz de Vox, Francisco Serrano, y parece ser que el problema se encauzó.

Así las cosas todo indica que muy pronto se pondrá en marcha el cambio en Andalucía. Lo que debería ser aceptado con resignación por Susana Díaz en vez de intentar resistirse de mala e inútil manera, porque su mala suerte ya está echada. Y porque Andalucía necesita y se merece el cambio político que está a punto de comenzar con la constitución hoy del Parlamento y con la investidura de Juanma Moreno como presidente a mediados de enero.

Algo que hace apenas unas semanas parecía imposible de imaginar, pero que finalmente ha tenido lugar por el efecto demoledor en toda España de la política de Sánchez sobre Cataluña y por la irrupción de Vox como quinto partido en el Parlamento andaluz. Y pronto también en la política nacional.