El ‘procés’, Presupuestos, Franco y Villarejo en Andalucía

Cuando Susana Díaz anunció el adelanto de las elecciones andaluzas para el día 2 de diciembre justificó su decisión afirmando que entre los motivos de la convocatoria estaba, sobre todo, que de esa manera en la campaña electoral se hablaría de los problemas de Andalucía y de lo que les interesa, necesitan y preocupa a los andaluces.

Pues se ha equivocado porque el debate catalán se ha impuesto en el Sur por el claro interés de la Oposición del PP y Cs desde donde la preguntan a Díaz si está de acuerdo con que el Gobierno de Pedro Sánchez indulte a los condenados del golpe catalán cuando termine el juicio del Tribunal Supremo y se conozca la sentencia que será condenatoria.

Al menos en esta fase de precampaña en los mítines andaluces se hablará más de Cataluña que de Andalucía. Y también de los Presupuestos de 2019 del Gobierno de Sánchez que, como lo reconoce Pablo Iglesias, parece que están muertos ante la negativa de PDeCAT y ERC de votarlos a la vista del escrito de calificación de delitos y de penas que la Fiscalía y la Abogacía del Estado piden para los procesados del golpe catalán.

Lo que por otra parte ha reabierto el debate de los indultos que Sánchez podría conceder a los condenados del ‘procés’ que también ya está en las elecciones andaluzas y contra lo que Cs pretende convocar en Madrid una gran manifestación.

La política nacional está tensa y revuelta y viaja con suma facilidad a las elecciones andaluzas. Y ahí incluido el debate sobre el traslado de los restos de Franco que en este momento nadie sabe cuando se iniciará ni donde acabarán. Y a no perder de vista el culebrón de las revelaciones de Villarejo sobre sus conversaciones con Cospedal (que hoy podría continuar) y que sin duda será otra de las cuestiones nacionales que se debatan en los comicios andaluces pero esta vez por iniciativa del PSOE y en contra del PP.

Y a no perder de vista el juicio de los ERE en Sevilla que está a punto de acabar aunque la sentencia se espera para los primeros meses de 2019 y ello fue otro de los motivos por los que Díaz provocó el adelanto electoral.

De unas elecciones donde hay mucho en juego en el control y reparto del poder andaluz pero que a la vez serán el primer test electoral importante para el Gobierno de Sánchez y para el PP de Casado que teme el ascenso de Ciudadanos. Lo que hace que en estas circunstancias y debate político se pueda decir que entre Sevilla y Madrid no hay más que un paso.