La ‘enorme repercusión’ del juez Díez-Picazo

El Presidente de la Sala Tercera del Tribunal Supremo Luís María Díez-Picazo se ha cubierto de ‘gloria’ por no decir de oprobio al suspender por su cuenta y riesgo la sentencia dictada el pasado día 18 por la Sección Segunda de lo Contencioso Administrativo que acordó que los impuestos de las hipotecas los deben pagar los Bancos y no los ciudadanos que las suscriben.

Justificaba su decisión Díez-Picazo diciendo que se había producido un vuelco en la jurisprudencia y en ‘la enorme repercusión económica y social’ provocada por la sentencia. Le faltó para ser más preciso decir ‘el malestar en la Banca y el júbilo social’. Y en su caso añadir si alguien le sugirió desde alguna instancia financiera, política o jurídica su asombrosa decisión.

Sin embargo ahora sí que hay una ‘enorme repercusión política, jurídica, mediática, económica y social’ a la espera de la decisión final que adoptará el Pleno de la Sala Tercera del Tribunal Supremo el día 5 de noviembre en torno a la discutida sentencia que es firme.

Y que probablemente se va a confirmar, aunque a lo mejor se aclara si tiene o no efectos retroactivos que es lo que más temen los Bancos, porque para las nuevas hipotecas todo apunta a que las entidades financieras subirán los precios para compensar el pago de los impuestos.

Diez-Picazo se queja de que nadie le notificó la sentencia en cuestión, pero su decisión de suspenderla huele a venganza además de a disparate si es que no esconde -como ya se dice desde la izquierda política- presiones del sector financiero.

Y ya tenemos en el arbitraje de este debate al presidente del Poder Judicial y del Tribunal Supremo Carlos Lesmes. El recientemente se entrometió en la composición de la ‘Sala de vistilla’ del juicio de Gürtel para poder apartar al magistrado Prada e impedir que la esposa de Bárcenas, Rosalía, condenada a 13 de cárcel entrará en prisión. Lo que así ocurrió al parecer a cambio de que Bárcenas no implicara directamente a Rajoy en la corrupción del PP.

Lo que ocurrió a primeros de la semana en la que Pedro Sánchez presentó la moción de censura contra Mariano Rajoy (el que ayer se estrenó como nuevo registrador en Madrid).

O sea Lesmes está muy activo y más que lo estará cuando se abra por fin el juicio sobre el golpe de Estado catalán que los golpistas y sus aliados en la política y el Gobierno pretenden desactivar.