Sánchez prepara rebajas en los delitos de los golpistas

Mienten los ministros y los dirigentes del PSOE y PSC que aseguran que el Gobierno de Pedro Sánchez no dará instrucciones a la Fiscal General del Estado María José Segarra para que rebaje el nivel de los delitos que se les imputan a los golpistas catalanes del 27-O.

Y la sospecha crece ante la cacareada insistencia sobre la muy presunta separación de los poderes del Estado e independencia de la Justicia y de la Fiscalía, cuando sabido es que el Gobierno de turno nombra al presidente del Poder Judicial y al Fiscal General entre magistrados y fiscales afines a su posición política e ideológica. Lo que de partida merma la autonomía de los jueces y fiscales que afortunadamente en muchos casos esquivan órdenes y  encargos del Poder Ejecutivo.

Que la fiscal Segarra pida que la dejen trabajar es alarmante porque supone que se va a entrometer en los procesos y juicios del golpe. De lo contrario ya habría dicho ella que respetará el acta de acusación contra los golpistas que decidan los fiscales de la Audiencia Nacional y del Tribunal Supremo.

Y que lo normal sería que fuera en línea con los delitos que imputaron en la presentación de la querella y el inicio de las actuaciones que concluyeron con el procesamiento y la prisión preventiva de los golpistas. Lo que luego confirmaron los magistrados instructores Lámela y Llarena y las respectivas Salas de lo Penal de la Audiencia y del Supremo.

Pero da la impresión que Segarra fue nombrada fiscal general precisamente por su posible predisposición a rebajar los graves delitos por los que están procesados y en prisión preventiva los golpistas catalanes del 27-O.

Los principales dirigentes de ERC y PDeCAT lo saben y exigen que se arme ante la opinión pública una escandalosa comedia en la que primero la fiscal Segarra pide la rebaja de los delitos de los golpistas y luego estos partidos votarán a favor de los Presupuestos de Sánchez e Iglesias para 2019.

Un empeño del presidente Sánchez para demostrar que domina la situación en la ‘jaula de los leones’ (o de grillos) donde se encerró durante la moción de censura contra Rajoy en compañía de los miembros de la llamada (por la derecha) ‘Alianza Frankenstein’.

Un empeño de alto riesgo electoral para Sánchez porque la crisis catalana pesa mucho en la sociedad española y además esos Presupuestos de 2019 no son imprescindibles porque Sánchez podría prorrogar los Presupuestos de 2018 de Rajoy. Los que por otra parte son más realistas y mejores para hacer frente a la desaceleración de la economía que ya está en marcha. Al tiempo que Sánchez siempre podría culpar a los soberanistas catalanes de bloquear su Presupuesto social para 2019.

Pero Sánchez lo quiere todo y está dispuesto a hacer concesiones a los golpistas, desautorizando a la Justicia española y dañando la unidad de España sin que estos personajes rectifiquen, reconozcan sus delitos, pidan perdón y se comprometan a acatar la ley y el orden constitucional. Lo que unido a los indultos que Sánchez ya insinúa para ellos nos anuncia que a corto o medio plazo los soberanistas lograrán la independencia del territorio catalán.