Sánchez no sabe qué hacer con Torra y Delgado

Los cachorros del golpismo catalán campan a sus anchas por las calles y plazas de Cataluña donde, cortan la circulación, trenes y metro, y donde se ha instalado la ley de la selva para festejar el aniversario del referéndum del 1-O, que no les sirvió para nada.

El presidente Torra, increpado en Barcelona por parte de la revuelta, anima a los manifestantes a subir el tono de la protestas mientras desde Madrid el presidente Sánchez permanece huido y escondido en viajes de placer o en actos protocolarios (ayer para celebrar el final de ETA), mientras su ministro de Fomento, el inefable Ábalos dice que lo de Cataluña ‘es asumible’ y el de Exteriores, Borrell, le pide a Torra que garantice el orden público.

Lo que no deja de ser un sarcasmo, porque la propia familia de Torra forma parte de los CDR que él jalea, aunque algunos de ellos le piden la dimisión porque los Mossos cargaron el fin de semana contra ellos en Barcelona.

Cataluña está fuera de control y en muchos lugares de esta Comunidad el orden constitucional, que reclamó el rey Felipe VI, brilla por su ausencia sin que el Gobierno de Sánchez haga algo por impedirlo.

Un Gobierno con dos Ministros, de Justicia y Ciencia, en cuarentena y a la espera de una decisión del Presidente. El que, además de todo lo publicado, acaba de descubrir que Baltasar Garzón, el amigo de Villarejo y de su trama de comisarios imputados y bajo todas las sospechas, le colocó dentro de su Gobierno a la impresentable Dolores Delgado como ministra de Justicia.

Y a punto estuvieron Garzón y Delgado de situar también en el Gobierno al juez Fernando Andreu de la Audiencia (otro del grupo de Garzón y Villarejo) en la Secretaría de Estado de Justicia. Lo que frenó Sánchez en el último minuto por sugerencia del ministro de Interior Grande Marlaska, que está a tiros con su compañera de Justicia, Delgado, la misma que tiempo atrás, y con Villarejo y Garzón en su presencia, le llamó ‘maricón’.

Garzón es además el abogado del ‘Gordo’, el comisario García Castaño, y de Salamanca, ambos imputados y brazos derecho e izquierdo de Villarejo. Y su nombre además aparece en otra grabación de Villarejo a igual que el de Garzón, preparando con varios comisarios el inicio del proceso de Gürtel, lo que, una vez descubierto, podría convertirse en motivo importante para la anulación de este proceso que ya tiene condenas en la Audiencia Nacional.

Los habitantes españolistas y personas de bien y respetuosas con la ley en Cataluña, no pudieron ayer vivir y trabajar con normalidad porque las calles están en manos de los golpistas del 1-O, y el Gobierno de Sánchez no hace nada ni garantiza el orden constitucional.

Al contrario, Sánchez adula a Torra para que le apruebe los Presupuestos de 2019 mientras su Gobierno desampara a los jueces y a los fiscales que, de acuerdo con la Ley, les impusieron la prisión preventiva a los dirigentes del golpe de Estado que están en la cárcel en espera de juicio por el riesgo de fuga y los gravísimos delitos de rebelión, sedición y malversación por los que están imputados y a la espera de juicio oral.

España se le va como el agua de entre las manos al presidente Sánchez por su falta de compromiso con la democracia y el orden constitucional. Pero él aguanta el chaparrón y sigue dando pedales convencido que llegará a 2020 sin tener que disolver las Cortes y provocar un adelanto electoral.