Mesa del Congreso: ‘Donde las dan las toman’

Regresemos a Mariano José de Larra en uno de sus escritos deliciosos titulado con el dicho o refrán español de ‘Donde las dan las toman’ porque al pelo nos viene de lo ocurrido ayer en la Mesa de Portavoces del Congreso de los Diputados.

Porque la mayoría de esa Mesa, de nueve comensales (3 del PP y 2 de Cs) frente a la minoría (2 del PSOE y 2 del PP), han echado por tierra la pretensión del Gobierno de Pedro Sánchez y sus aliados de Podemos y nacionalistas vascos y catalanes de incluir en una enmienda a la Ley de Violencia de Género, con la que se pretendía suprimir el trámite del Senado a la Ley de Estabilidad de Presupuestos para evitar que en la Cámara Alta el PP bloquee las pretendidas cuentas públicas de Sánchez para 2019, y su llamada agenda social con un coste añadido de 6.000 millones €.

La argucia del PSOE y sus aliados, que era legítima y legal y con precedentes en el Congreso, ha sido contrarrestada por otra argucia parecida y tan legítima y legal como la primera, utilizando el reglamento del Congreso y excluyendo la enmienda con la que se pretendía burlar al Senado en el trámite presupuestario.

O sea, ‘Donde las dan las toman’ y ahora el Gobierno tendrá que buscar otra vía, que las hay, para intentar aprobar sus cuentas del Gran Capitán para 2019. Pero eso provocará retrasos y esos retrasos ponen en peligro los apoyos, al parecer ya pactados, de Sánchez con los nacionalistas/soberanistas catalanes. Los que están inquietos porque sus pesos preventivos y golpistas siguen presos, y porque las buenas palabras de los ministros Batet, Borrell y de la Vicepresidenta Calvo, favorables al final de la ‘prisión preventiva’ no pasan de ser solo palabras, y no digamos lo de los anunciados indultos que tango gustan al ministro Ábalos.

De manera que el atajo de Sánchez se ha topado con la Mesa del Congreso y toda esa astucia se ha venido abajo, mientras desde Barcelona y Bruselas los gerifaltes secesionistas piden pasar de ‘las musas al teatro’ y que se pongan ¡ya! en libertad a los presos golpistas, con una rectificación exprés de la Fiscalía del Estado, que ya se guardará de perpetrar semejante disparate porque le podría costar una masiva rebelión de los fiscales de Sala.

Además no está la ministra de Justicia, la amiga del Comisario Villarejo vía Baltasar Garzón, para tirar cohetes ni pisar la raya de la legalidad en el desafío catalán, como lo intentó al desamparar al juez Pablo Llarena del Supremo, ante las demandas que en su contra presentaron los golpistas amigos de Puigdemont en un juzgado belga.

Y además, también, porque los presuntos delincuentes, que lo son, y procesados por el golpe de Estado del 27-O en Cataluña están en prisión preventiva, no solo porque así lo pidieron los fiscales del caso y lo decidiera el juez, sino porque esa situación es de todo punto preceptiva, y así consta en la jurisprudencia. No en vano los delitos de rebelión y sedición que se les imputan a los golpistas procesados son de la mayor gravedad (con posibles penas superiores a los 15 años de prisión) y ello le obliga al juez instructor a decretar la prisión preventiva.

Máxime cuando además concurre en este caso el flagrante riesgo de fuga del que es máximo exponente Puigdemont y varios de sus ex consejeros desde hace un año, y más recientemente la ex diputada catalana Marta Rovira y la pintoresca Ana Gabriel.

Y está claro que no hay medidas preventivas de fuga, realistas y eficaces, con las que se pueda impedir la fuga de los golpistas procesados y encarcelados si salen de la prisión, salvo que convivan con cada uno de ellos mañana, tarde y noche con una pareja de la Guardia Civil (los Mossos no son de fiar, como está probado).

De modo y manera que si Sánchez tiene prisa en aprobar los Presupuestos de 2019 -empezando por el ‘techo de gasto’- para que no le pidan más y mayores ‘regalos’ los partidos secesionistas de PDeCAT y ERC, tendrá que buscarse otra argucia una vez que la Mesa del Congreso derribó en el día de ayer el atajo que habían apañado días atrás y que se les ha venido abajo en el día de ayer estropeando su calendario.

Y regresando al delicioso diálogo de Don Ramón y el Duende en el relato de Larra vamos a recopilar como colofón unos versos que allí aparecen:

‘Quien se meta en contienda,

verbigracia de asunto literario,

a los años no atienda,

sino a la habilidad del adversario’.