El Parlamento Europeo sanciona a Hungría

El Parlamento Europeo (PE) ha aprobado por 448 votos contra 197 abrir en la UE el procedimiento para aplicar a Hungría el artículo 7 de los Tratados que permite imponer sanciones a dicho país por la flagrante violación de los principios democráticos de la Unión Europea por parte del gobierno húngaro que preside Viktor Orbán.

Esta decisión del PE podría abrir el camino de sanciones a Hungría como la pérdida de votos en el Consejo Europeo. Lo que no será fácil porque para ello hace falta que la propuesta la asuman todos los gobiernos de la UE y esa unidad no será nada fácil. Menos cuando la cuestión de fondo, además de recortes de libertades y control de la Justicia en Hungría, estriba en el veto húngaro a toda forma de inmigración.

Muy importante en todo caso el compromiso del PE con la democracia, la libertad y la solidaridad con los inmigrantes (como lo reclamaba ayer Angela Merkel desde Berlín) y lamentables la abstención y ausencia de la votación de los eurodiputados del PP.

Los que de esa manera profundizan en la fractura del PP Europeo a la vez que estos eurodiputados de Casado, que lidera Esteban Gonzalez Pons, se sitúan más cerca de los nacionalistas de la extrema derecha europea.

Los que no dejan de bramar y de crecer, como lo hemos visto en Suecia y en Alemania, y constituyen una amenaza creciente e interior para la UE. La Europa que ya tiene bastantes problemas con los desafíos comerciales de Donald Trump y el Brexit británico como para, además de todo ello, asistir al renacer de un nacionalismo ultramontano, xenófobo e insolidario en varios países de la Unión, y ahí incluida Italia de especial manera.

En todo caso estos problemas políticos internos de la UE nos confirman la necesidad de articular un núcleo duro de de naciones decididas a apostar por una aceleración de la integración política y de defensa europea (además de fiscal y bancaria). Un grupo de naciones entre las que deben de estar España, Francia y Alemania como promotores de esa iniciativa que será más necesaria y más fácil de consolidar cuando a partir de marzo de 2019 Gran Bretaña salga de la Unión y nos deje en paz.