La ministra Montón se tiene que marchar

Una cuestión previa: ¿informó Carmen Montón a Pedro Sánchez, cuando éste le ofreció el ministerio de Sanidad, que ella tenía un máster como el de Casado y Cifuentes? Parece que no, como Màxim Huerta ocultó que había tenido problemas con Hacienda. Y si esto es así, pues verde y con asas, y la ministra se tiene que marchar como lo piden algunos dirigentes del PSOE y Podemos.

Vamos a asistir a la segunda caída de un ministro de Pedro Sánchez en la persona de la titular del ministerio de Sanidad, Carmen Montón. Otra que, como Cifuentes o Casado, se ha beneficiado de favores de la Universidad Rey Juan Carlos I, para conseguir un máster sin cumplir los requisitos del mismo que se exigen al resto de los alumnos.

Además Montón no ha dicho la verdad -declaró que ella cursó el máster ‘a distancia’ lo que no estaba permitido-, ha cambiado varias veces su versión y solo ha mostrado la tapa de su trabajo de fin de máster. Y lo que es peor ella es una ministra del Gobierno de España y, como la mujer del César, no solo debe ser honrada sino parecerlo.

Por lo que, en contra de lo que presume, su caso es peor que el de los otros políticos afectados por esa infectada Universidad Madrileña. Además la que fue presidenta de Madrid Cristina Cifuentes ha dimitido, y Casado está a la espera de una investigación judicial en el Tribunal Supremo.

Casado es el líder de PP y es otro enchufado del máster pero sólo debe responder ante su Partido y electores, mientras que Montón por ser ministra del Gobierno de España ha de responder ante el Parlamento, el conjunto de la Sociedad y el PSOE.

Y ya veremos si también ante un tribunal lo que se convertiría en un calvario para ella y en algo inaceptable por el presidente Sánchez, del que ya se dice que está a punto de dejar caer  a la ministra después de haberla apoyado en un primer momento, como hizo con el pintoresco exministro Màxim.

Dice Montón, repitiendo excusas que ya dieron otros, que ella no cometió ‘ninguna irregularidad’, ¡faltaría más! Y añade que ‘no todos somos iguales’ y  en eso lleva razón porque ella es ministra del Gobierno de España y eso es mucho peor, y además la enchufaron, no dijo la verdad y rectificó.