Iglesias favorece el bipartidismo

Las vacaciones de paternidad y maternidad -esperemos que para bien- de Pablo Iglesias e Irene Montero, la cúpula bicéfala y autocrática de Podemos, ha dejado a este partido fuera del juego político durante mucho tiempo y sin que nadie con suficiente entidad -por la marginación de Errejon y el castigo de Bescansa- pudiera asumir el liderazgo y abordar los debates en curso.

Y ese vacío de liderazgo está desactivando a sus militantes y votantes tal y como se aprecia en las últimas encuestas donde Podemos aparece en el cuarto lugar algo por encima del 16 %, mientras su adversario en el flanco de la izquierda, el PSOE de Pedro Sánchez, se acerca al 30 %.

Y de ese espectacular ascenso de Sánchez que pone fin al ansiado y fallido sorpasso de Podemos sobre el PSOE tiene buena ‘culpa’ Pablo Iglesias por pedir, primero, que Sánchez lanzara una moción de censura contra Rajoy y, después, por apoyarla ‘sin condiciones’ -ni presencia en el Gobierno- para que Sánchez fuera presidente y saltara de la nada (y gracias a la no dimisión de Rajoy) hacia el estrellato nacional e internacional.

Pero si a todo ello añadimos que Podemos apoya Puigdemont en contra de España y quiere que los golpistas catalanes logren una condena del Juez Llarena, al tiempo que apoya la autodeterminación para la independencia de Cataluña, País Vasco y cualquier otra autonomía, y además está en contra de la UE y de la independencia de la Justicia y los medios de comunicación.

Y si se suma todo esto veremos que Podemos está en contra de España, de Europa, de la Democracia y de la libertad de expresión, tal y como figura en las declaraciones y actuaciones de sus líderes.

Y por todo ello los votantes de Podemos se van al PSOE, donde además Sánchez presume de izquierdas con su Consejo de Ministras, la acogida de los inmigrantes del Aquarius, la exhumación de Franco, las mejoras de las  pensiones, el giro a la izquierda en el techo de gasto de 2019 y el cambio de la ley de estabilidad presupuestaria a favor de un mayor gasto social.

Si todo eso lo hace el PSOE ¿para qué sirve Podemos, que además está en contra de España, Europa y la Democracia? Al final entre la desaparición de Iglesias y el ascenso de Sánchez y entre la confusión de Albert Rivera y la renovación de Pablo Casado en el PP llegaremos a la conclusión de que el bipartidismo se recupera gracias, entre otros, a Pablo Iglesias, por mucho que el no lo quiera y no lo entienda, pero así es.