La Presidencia de Sánchez existe gracias a Rivera y Rajoy

El PP y Cs se quejan ‘de vicio’, es decir sin motivos de todas y cada una de las decisiones y reformas que legal y democráticamente adopte el Gobierno de Pedro Sánchez en colaboración con sus aliados de Podemos, PDeCAT, ERC y PNV, los que hicieron triunfar la moción de censura contra Mariano Rajoy y en consecuencia la investidura de Sánchez.

Y ya puede el PP de Pablo Casado presentar ante el Tribunal Constitucional todos los recursos que legítimamente desea, y ya puede Albert Rivera desde Cs anunciar el fin de la Democracia o de la Historia como Fukuyama. Pero lo cierto es que Sánchez y sus aliados están en su derecho de legislar como les plazca siempre que tengan mayoría, guste o no a la Oposición sobre: la exhumación del cadáver de Franco; los juicios del franquismo; sobre la Ley General Presupuestaria, para evitar el bloqueo del PP en el Senado; o sobre el lucero del alba si les place.

Y eso es lo que va a ocurrir con el paquete de reformas e iniciativas de corte legislativo (Real Decreto Ley sobre Franco este viernes o la reforma de la Ley Presupuestaria en fechas venideras) que aprobará el Consejo de ‘Ministras’ de Sánchez, entre otras cosas gracias al PP y a Cs, y más concretamente a Mariano Rajoy y Albert Rivera.

Y vamos a recordar la responsabilidad de PP y Cs en todo lo que hagan y decidan el Presidente Sánchez y sus aliados. Y empecemos por Rivera porque el líder de Cs renunció meses atrás a exigir al Gobierno de Rajoy que recurriera al TC la cesión de voto de los prófugos Puigdemont y Comin, para así permitir la investidura de Quim Torra en el Parlament catalán lo que a su vez suponía el fin del artículo 155 en Cataluña como lo exigía el PNV a Rajoy para votar a favor de los Presupuestos de 2018 como así ocurrió el pasado 23 de mayo.

Si Rivera hubiera sido tajante y exigente con Rajoy no se había celebrado la investidura de Torra, el 155 seguiría vigente, no habría Presupuestos de 2018 y Sánchez no estaría en La Moncloa. Y Rajoy, sin Presupuestos, tendría que haber convocado unas elecciones generales que en ese tiempo podía haber ganado Cs.

Pero Rivera traicionó su discurso en España y Cataluña (creyendo que el tiempo jugaba a su favor) y aceptó que Torra fuera investido presidente de la Generalitat. Y luego apareció la sentencia de Gurtel (que todos conocían antes de su publicación) y Rivera, desconcertado y perdido, acabó votando en la moción de censura junto al PP condenado por corrupción como antes votó los Presupuestos de 2018 de la mano del PNV, partido denunciado por Rivera por su mejora del ‘Cupo vasco’.

Y para completar el espectáculo y llegada la moción de censura y la traición del PNV al PP y Cs, a Mariano Rajoy le dio un pasmo (o un ataque de terror a Bárcenas), y abandonó el Congreso de los Diputados en plena moción de censura y se fue a tomar copas hasta el anochecer.

Y ello, después de descartar su dimisión durante la moción de censura tal y como se lo pidieron ministros y dirigentes del PP para impedir así la llegada de Sánchez al poder y provocar una nueva ronda de consultas del Rey para otra investidura, lo que probablemente habría acabado en adelanto electoral con Rajoy de presidente en funciones hasta finales de 2018.

O sea, Rivera y Rajoy fueron colaboradores imprescindibles para la llegada de Pedro Sánchez al Palacio de La Moncloa. Y entonces ¿De qué se quejan ahora Cs y el PP? Pues se quejan ‘de vicio’ y sin razón.

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