La asignación de Rajoy

Mariano Rajoy se fue de la política dejando el diluvio tras de sí, dentro y fuera del PP. Aunque con la economía y el empleo los dejó mejor de cómo los encontró pero todo lo demás y empezando por la crisis catalana, que le estalló en las manos y la unidad de España, mucho peor.

Y no digamos el PP, hoy roto y con su líder Pablo Casado bajo sospecha mientras el Partido figura como segunda o tercera opción en todos los sondeos electorales.

Y todo ello embadurnado por la corrupción del PP, la que Rajoy tapó y que parece estar en el origen de su espantada durante la moción de censura de Pedro Sánchez, negándose Rajoy a dimitir para evitar seguir de presidente por temor a un posible vídeo de Luís Bárcenas que podría echarlo de mala manera del poder.

Rajoy se fue envuelto en una nube misteriosa, se reintegró en su despacho como registrador de la propiedad y ahora acaba de solicitar oficialmente la ‘asignación’ de ex presidente del Gobierno que le otorga sueldo, secretaría, despacho, coche y escolta, como ya lo tienen Felipe González y José Luís Rodriguez Zapatero. Y como lo tendrá Pedro Sánchez aunque no cumpla más de uno o dos años en La Moncloa.

Esas son las reglas del juego de la política española y ahí está don Mariano con dos sueldos del Estado y temeroso de que ahora, sin aforamiento, un juez lo llame a declarar por los papeles de Bárcenas y la doble contabilidad del PP, lo que sin duda sería un trago amargo para él.

Pero si acaba enredado en los tribunales que investigan la corrupción del PP esa situación le alcanzaría fuera de la presidencia del Gobierno y, en el peor de los casos sin tener que dimitir de mala manera y sin tener que salir de La Moncloa por la puerta de atrás.

Y fue por esto por lo que prefirió que Sánchez, aunque fuera en la compañía del combo del nacionalismo soberanista y de Podemos, se hiciera con todo el poder del Gobierno y del Estado.

Convencido además Rajoy de que Sánchez no lo echará a los pies de los caballos de la Justicia porque en este país existe una ley no escrita para proteger a los gobernantes y altos dignatarios (lo estamos viendo con el Rey Juan Carlos) que dejaron el poder.

Un hoy por tí mañana por mí con el que se pretende también salvaguardar las instituciones, máxime cuando la prioridad está, en este momento, en la defensa de la unidad de España en Cataluña y se consideraría un desastre el  devaluar la imagen de La Corona y de la presidencia del Gobierno.

Por todo ello Rajoy confía en iniciar con tranquilidad su nueva etapa en la vida privada y ya veremos si también en el Consejo de Estado donde está Zapatero, o en algún organismo privado español o internacional.