Cuerda de presos hacia Cataluña

Pedro Sánchez está saldando las deudas que contrajo en la moción de censura para llegar al poder. A Podemos le ha dado su derecho de veto al nombramiento del presidente de RTVE, y ahora con el traslado a Cataluña de los presos preventivos del golpe de Estado catalán está pagando sus compromisos con PDeCAT y ERC.

Facilitando con ello Sánchez un nuevo calentamiento del ‘procés’ golpista y continuos peregrinajes a los centros penitenciarios. Es decir un regreso a la movilización callejera y a la tentación de reincidencia en los varios delitos por los que Junqueras, Forcadell, Cuixart y Sánchez están procesados y en prisión preventiva para impedir fugas como las de Rovira y Puigdemont.

Sin embargo este aparente logro de los golpistas y la esperada visita de Torra a La Moncloa no conducen a nada nuevo porque los que de verdad están presos de sus presos son el PDeCAT y ERC. Y ambos partidos y por  vía de Torra están presos de Puigdemont. Y esa situación de bloqueo es la más cómoda para el Estado español.

Y además puede durar unos pocos años sin que nada importante se mueva en el territorio catalán. Y luego llegarán los juicios en plena temporada de las elecciones municipales, autonómicas, europeas y generales y no parece que Sánchez se vaya a atrever -salvo que quiera dinamitar el PSOE- utilizar a sus fiscales para intentar torcerle la mano al Tribunal Supremo.

La Corte suprema que se pronunció por dos veces y con claridad sobre los delitos de rebelión, malversación y desobediencia que se les imputa a los golpistas, y que también les imputó el magistrado Pablo Llarena en todas sus actuaciones a propuesta de la fiscalía y de la acusación particular.

Lo que nos conduce a la cuestión fundamental de que la vigente crisis de Cataluña no es política sino de legalidad, y los golpistas lo sabían cuando violentaron la legalidad y el orden constitucional. Con el agravante de la cobardía de los prófugos como Puigdemont y de presos como Junqueras que no son capaces de decir algo tan sencillo como lo de: sí, lo hice y me sublevé contra el orden constitucional español.

En suma estos presos que ahora se trasladan a Cataluña desde Madrid no son presos políticos sino muy presuntos delincuentes a la espera de juicio. Y tampoco son héroes de nada porque como los prófugos andan renegando de su declaración de independencia (que ahora califican de simbólica) y de sus abusos y soflamas al margen de la Ley.

Y ya sabe Torra y su Gobierno y Torrent y su Parlament lo que les espera si desbordan las líneas rojas de la Ley. Y que tampoco se fíen demasiado de Pedro Sánchez no vaya a ser al presidente del PSOE, impulsado por Borrell, le toque volver a aplicar y con mayor contundencia que el PP el artículo 155 de la Constitución, lo que nadie debería descartar y menos aún en víspera electoral.