Sánchez fracasa en la cumbre de Bruselas

El estreno de Pedro Sánchez en la Cumbre de emigración y del Euro de la UE ha sido un rotundo fracaso para Europa y para España porque en el ámbito migratorio sólo existe un pacto de mínimos aprobado por unos pocos países y los avances del Euro no son apreciables salvo en lo relativo al fondo de ayuda para salvar a un Banco en apuros.

En cuanto a España y al estreno de Sánchez en el Consejo de la UE, donde Juncker lo presentó como ‘el chico nuevo’, el resultado no puede ser peor una vez que un Sánchez entusiasta con Merkel y Macron acabó convertido en el ‘chico de los recados’ de Berlín y Paris. Aceptando acoger en nuestro a inmigrantes llegados a Alemania y a ampliar los actuales centros hispanos de acogida -No haremos centros nuevos’ dice Sánchez para disimular- para admitir a nuevos inmigrantes por ser el nuestro un país de ‘primera llegada’, por causa de las pateras de Marruecos.

De manera que Francia, Alemania e Italia y el resto de la Europa Central y del Norte) han rechazado abrir centros de acogida de inmigrantes lo que sí van a hacer Grecia y España a cambio de dinero. Y lo que pone nuestro país como casi el principal y único puerto de acogida del Mediterráneo occidental, tras negarse Macron a que Francia colabore.

Un Macron que fracasó en su intento de relanzar el euro y que, en represalia,  se ha lavado las manos en lo de los centros de inmigrantes un asunto donde Sánchez ha resultado ser el tonto útil de Paris y Berlín. Mientras que Merkel se quita inmigrantes en su territorio y los envía a Grecia y España a cambio de dinero, lo que es el colmo de la desfachatez de la canciller que bloqueó las ayudas al euro y se inhibe en la inmigración.

Al final el neófito Sánchez, jaleado por Iglesias en el caso Aquarius, ha sido el perdedor de la cumbre, y que se prepare a recibir en los próximos meses grandes oleadas de pateras de Marruecos, como lo ha reconocido Borrell tras su viaje urgente a Rabat con el que pretendió arreglar el desplante de Sánchez al Rey Mohamed VI rompiendo la tradición de que siempre que hay un nuevo presidente español su primera visita oficial es a Marruecos. Y eso el monarca alauita no lo perdonará.

De manera que ya tiene Sánchez, ‘el chico nuevo’ su primer fracaso en la UE y ante Marruecos, a pesar de los esfuerzos de su ministro Borrell. El que por otra parte está viendo con gran preocupación el acercamiento de Sánchez a Urkullu y Torra consintiendo los últimos e indecentes ataques del catalán al Rey de España y al Estado español, sin que Sánchez haya respondido para no estropear su encuentro del 9 de julio en Moncloa, una vez que se hayan iniciado el traslado a Cataluña de presos golpistas y al País Vasco de ETA en cumplimiento de los pactos secretos de Sánchez con los nacionalistas que le dieron sus votos para echar y sustituir a Rajoy.

Pésimo arranque, pues, de Sánchez en la UE, Marruecos y en la política nacional, lo que podrá taparse en la opinión pública si se anuncia pronto el traslado de los restos del dictador Franco a su panteón familiar.