El Supremo avisa a Sánchez y a Torra

La Sala de apelaciones del Tribunal Supremo confirmó el procesamiento por los delitos de rebelión, desobediencia y malversación de todos los que han sido procesados e implicados por el juez Llarena en la instrucción del golpe de Estado catalán del 27-O.

Lo que constituye una decisión importante y significa que a partir de ahora todos los que eran diputados procesados o tenían un cargo público serán provisionalmente inhabilitados hasta que concluya el juicio oral que no está lejos de anunciarse.

Y entre los inhabilitados estarán varios diputados del PDeCAT y ERC, hoy presos o prófugos, que si no renuncian a sus escaños dejarán en minoría al gobierno de Torra. El que también se ha llevado un buen varapalo y aviso con este auto de confirmación de los procesamientos que afectan a un total de 25 personas.

Y mensaje también del Supremo a la Justicia alemana a propósito de la extradición de Puigdemont que deberá de tener en cuenta los argumentos y la firmeza del Tribunal Supremo español. Así como a la nueva Fiscal General de Pedro Sánchez. Un presidente al que el nuevo auto del Supremo no le va a facilitar en nada su operación diálogo con Torra, quien no tardará en echar las patas por alto como muy pronto se verá.

Y mensaje también para Pablo Iglesias que anda diciendo por ahí que en España hay presos políticos, a lo que ha respondido el Supremo que lo que hay es una caterva de golpistas y más que presuntos delincuentes que están  en prisión por el claro riesgo de fuga y de reiteración delictiva.

Y ante estas flagrantes circunstancias y la proximidad de convocatoria del juicio oral para las próximas semanas que se vaya olvidando el presidente Sánchez de su pretendido acercamiento de los presos golpistas porque se puede equivocar.

Como se equivoca Sánchez cuando culpa al PP, como lo hizo ayer en el Congreso, del desafío catalán que es de responsabilidad exclusiva de los golpistas catalanes. Al PP de lo que se le puede acusar es de haber llegado tarde con el 155 y de haberlo aplicado con debilidad.

Asimismo conviene subrayar la insistencia del Tribunal Supremo en el delito de rebelión y la cohesión en torno al juez Llarena del pleno de la Sala Penal del Supremo, lo que confirma el procesamiento por rebelión.

Y lo que parece que no podría intentar alterar la nueva Fiscalía de Sánchez porque sería un enorme escándalo nacional con serias repercusiones en toda España y en el interior del PSOE. Y lo que tampoco les serviría de mucho porque está personada en la causa la acusación particular de Vox, cuyas acusaciones, en línea con el juez Llarena, serían atendidas por el alto Tribunal.

O sea que se cuide Torra y su Gobierno de no pisar la raya de la legalidad porque si lo hacen ya saben lo que les espera, porque la Justicia española es y será implacable con todo el que intente alterar el orden constitucional.