La “culta” despedida de Màxim Huerta

En este país llamado España las cosas importantes se suceden a grandes velocidades y así en solo una semana Rajoy dejó de ser el Presidente del Gobierno y fue sustituido por Pedro Sánchez. Una semana también duró en el cargo el ministro de Cultura y Deportes Màxim Huerta y en solo 24 horas y a tan solo dos días del inicio del Mundial de Fútbol de Moscú fue cesado el seleccionador nacional Julen Lopetegui y sustituido por Fernando Hierro.

El fichaje de Lopetegui por el Real Madrid hecho público en la víspera del Mundial le otorga a Florentino Pérez el ‘honor’ de haber desestabilizado la única institución de este país que unía a todos los españoles como es: la Selección Nacional de Fútbol de España. Con ese motivo y harto de razón el Presidente de la Federación Luis Rubiales cesó a Lopetegui.

Todo esto ocurría en 24 horas y al mismo tiempo que el Presidente Sánchez cesaba al recién nombrado ministro de Cultura y Deportes Màxim Huerta, quien se despidió del cargo de ‘culta manera’ culpando a media España de sus golferías con Hacienda.

Demasiadas horas tardó Sánchez en cesar el inefable Màxim Huerta, un personaje pintoresco que nunca debió ser nombrado ministro por su escaso nivel y nula capacidad política. El que odiaba el deporte según su confesión e intentó años atrás engañar y defraudar a Hacienda utilizando una sociedad interpuesta para reducir sus impuestos (como hizo Juan Carlos Monedero), y defraudar más de 250.000 €. Así consta en la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid que condenó a Huerta y le obligó a pagar 350.000 € al erario público.

Cuando en la mañana de ayer saltó la noticia de su intentado fraude fiscal el tal Màxim descartó dimitir y dijo que le había explicado el caso a Sánchez y que el Presidente solo le había recomendado ‘la máxima transparencia’ con lo que él aún ministro dio el caso por cerrado.

Pero el escándalo creció y un alma caritativa recordó al Presidente Sánchez que el 9 de febrero de 2015 (con motivo del caso Monedero) él hizo unas declaraciones en la que decía: ‘si me entero que un miembro de la Ejecutiva (del PSOE) utiliza una sociedad interpuesta para pagar menos a Hacienda será cesado inmediatamente’. Las palabras de Sánchez grabadas en vídeo no dejaban escapatoria y Màxim a la fuerza presentó su dimisión.

Sánchez se equivocó mucho más de lo que se esperaba una vez vista y oída la indecente despedida de Huerta diciendo que su burdo intento de fraude a Hacienda es lo que hacía todo el mundo en el ámbito de la Cultura, lo que es falso. Y culpando de su cese a políticos de la oposición y periodistas a los que imputa una ‘caza de brujas’ y de provocar un ‘ruido de jauría para minar el proyecto regenerador de Pedro Sánchez’ (sic).

En todo caso, en España todo discurre a gran velocidad. En un abrir y cerrar de ojos se fue Rajoy y cesaron Lopetegui y Huerta. Urdangarin muy pronto entrará en prisión y hoy comienza el Mundial y el viernes la Selección juega un partido decisivo contra Portugal en medio de gran expectación nacional y sin un ministro de deportes que la pueda acompañar.