Borrell a Exteriores y Puigdemont furioso

El nombramiento de Josep Borrell como ministro de Asuntos Exteriores nos parece una excelente decisión y una hábil jugada política por parte de Pedro Sánchez quien, con esta maniobra, ha provocado la ira de Puigdemont que acusó a Borrell de ‘fomentar el odio en Cataluña’ y a la vez ha desactivado el discurso ‘patriótico del PP y Cs que señalaban a Sánchez como un aliado de  los partidos nacionalistas soberanistas.

Borrell es probablemente el político más importante del PSOE y una persona de bien reconocido prestigio en la UE (donde fue presidente del Parlamento Europeo) y España (donde fue ministro de Fomento y secretario de Estado del Presupuesto y Hacienda), además de el vencedor en las primarias del PSOE frente a Joaquín Almunia y el portavoz del PSOE en el Congreso tras la retirada de Felipe González.

Asimismo, Borrell es un firme defensor de la Constitución y de la unidad de España, como lo ha acreditado en sus libros contra el desafío catalán y con su presencia en la tribuna de oradores de las dos grandes manifestaciones españolistas de Barcelona. Motivos por lo que su presencia en el gobierno de Sánchez será considerada una garantía del compromiso constitucional del nuevo Ejecutivo, al que dirigentes del PP y Cs han acusado de ponerse en manos de los partidos soberanistas.

Además de su experiencia y trayectoria, Borrell es persona de la máxima confianza de Pedro Sánchez a quien ayudó contra quienes lo echaron de la secretaría general en el famoso Comité Federal del 1 de Octubre (‘Los idus del 1 de octubre’, así tituló Borrell un ensayo sobre lo ocurrido), y en cuya conspiración se encontraban Felipe González, Susana Díaz, Alfredo Pérez Rubalcaba, el diario El País, y destacados empresarios y financieros.

Los mismos intrigantes y ‘fácticos’ que, años atrás, con infames maniobras, impidieron que Josep Borrell liderará el PSOE a pesar de su amplia victoria en las primarias del partido.

La colaboración de Sánchez y Borrell en los últimos años y meses ha sido muy intensa, y en importantes cuestiones políticas como el desafío catalán podemos decir que Borrell ha sido -como escribimos alguna vez- el ‘Cyrano de Bergerac’ del Sánchez resucitado, empecinado y enamorado del poder.

Finalmente, Borrell es un europeista convencido que durante años colaboró en el diseño de una Constitución europea y su experiencia y capacidad será  una aportación importante de España en la Europa post Brexit. Una Europa donde Borrell tiene pendiente un trabajo especial que el pasado gobierno de Rajoy no supo hacer: explicar a los gobernantes y a la opinión pública de la EU el verdadero alcance del reciente golpe de Estado y desafío catalán.

Y por supuesto le esperan el resto de cuestiones que conforman la política Exterior de España como Latinoamérica, relaciones bilaterales con Cuba, Marruecos, USA y Portugal, el Mediterráneo, Gibraltar y la OTAN. Además de la relación de nuestro país con las grandes potencias que, además de los EEUU, son China y Rusia en este nuevo mundo comunicado y global.