Iglesias exige a Sánchez una parte del poder

En las próximas horas vamos a conocer el Gobierno de Pedro Sánchez y el futuro de Mariano Rajoy en el PP, que no parece que sea de continuidad al frente de su partido donde se necesita un proceso de refundación con unos líderes más jóvenes en vez de una renovación o una simple regeneración.

En las próximas semanas o meses vamos a ver por donde nos sale Albert Rivera con su oportunista ambigüedad pero, sobre todo, vamos a saber que hará Pablo Iglesias para que no le ubiquen como ‘tonto útil’ o como simple ayudante del Gobierno Sánchez. El lugar donde parece que en un principio no tocará poder a pesar de que Podemos ha aportado el 40% de los votos de la moción contra Rajoy y de la investidura de Sánchez.

Por ello Iglesias, cuya compañera espera dos niños gemelos y que acaba de comprarse un polémico chalé, no se conformará con tener la nariz pegada al escaparate de la pastelería del poder. Querrá, y con razón, una buena parte de las tartas o de lo contrario buscará el momento oportuno dar jaque a ese gobierno donde él y otros de los suyos quieren estar.

De momento Sánchez está desembarcando en La Moncloa y resto de las instituciones del Gobierno, de cuyas instancias han tenido que salir a gran velocidad los más de 1.300 cargos públicos por nombramiento directo del Gobierno agotado de Rajoy. Cargos que ahora van a ser ocupados por el PSOE y ya veremos si por Podemos también. 

Empezando por el Fiscal del Estado que acaba de dimitir y cuyo sucesor será nombrado muy pronto por Pedro Sánchez a propuesta de la posible ministra de Justicia, Margarita Robles, lo que de confirmarse provocaría preocupación en el PP y el entorno de Rajoy. Asimismo, vamos a ver que ocurre con el presidente del Poder Judicial Carlos Lesmes que está bajo la sospecha de haber favorecido a la mujer de Bárcenas para que este no desvele nuevas pruebas contra Rajoy.

De manera que vamos a ver como arranca el nuevo Gobierno con sus solos 85 diputados y como se soluciona la exigencia de Iglesias (en el gobierno de Italia están todos los que son). La que puede que en un principio no parezca un problema urgente, pero que poco a poco crecerá hasta convertirse en un grave problema para Sánchez si no le ofrece a Podemos una participación en el poder. 

Un asunto delicado porque un divorcio entre PSOE y Podemos es lo que espera la derecha para lograr un adelanto electoral y, con los escaños de PP y de Cs, regresar lo antes posible al poder.