Trump incendia Oriente Próximo

La decisión del presidente Donald Trump de abrir en Jerusalén la embajada de los Estados Unidos, violando el estatus internacional de la capital mundial de las tres religiones, católica, judía e islámica, algo a lo que ni siquiera se había atrevido Israel (que tiene su capital en Tel Aviv), ha abierto un nuevo conflicto de consecuencias imprevisibles.

Una crisis en la que el ejército de Israel ya ha causado más 50 muertos y 2000 heridos palestinos como consecuencia de los disparos hechos contra los manifestantes de Gaza y Cisjordania que se manifestaban en la frontera israelí contra la decisión del presidente Trump. El que envió a su hija Ivanka a la inauguración de la embajada para dar más relevancia a un hecho que ha recibido el rechazo mayoritario de la Comunidad Internacional.

Lo que da un nuevo impulso al conflicto de Oriente Próximo por culpa de Trump que es el causante directo de esta matanza y que hace pocos días rompió los acuerdos de no proliferación nuclear que EEUU -en compañía de sus aliados de Occidente y Rusia y China- había firmado años atrás con el régimen iraní.

Naturalmente el gobierno de Israel tiene una grave responsabilidad en todo esto y ello debe conducir, entre otras cosas, al reconocimiento del Estado Palestino por la Comunidad Internacional y ahí debería estar incluida y en la primera línea la UE y por supuesto España.

Los Estados Unidos ya provocaron una grave crisis mundial con la guerra de Irak que lanzó el expresidente George H. W. Bush. que provocó ‘la guerra santa’ del islamismo radical. Y que luego su hijo George W. Bush reanudó con una segunda guerra iraquí tras el ataque de la Al Qaeda de Bin Laden al Pentágono en Washington y las Torres Gemelas de Nueva York.

A todo ello se añade lo que acaba de hacer Trump en Jerusalén que es un enorme disparate y una provocación que va a incendiar el Oriente Próximo más de lo que está, y a provocar una nueva oleada de atentamos yihadistas terroristas en todo el mundo.

Y lo que sin duda aumentará la brecha en las relaciones de los EEUU con el resto de las naciones de la OTAN y especialmente con primeras potencias de la UE donde ya se considera a Trump como un peligro inminente para la paz mundial.

Algo de lo que el presidente americano presume y lo utiliza para distraer la atención de los grandes medios de comunicación de USA a ver si con ello se olvidan del Rusiagate.

La investigación del fiscal Mueller que pone en riesgo la presencia de Trump en La Casa Blanca si finalmente se demuestra que este loco personaje hizo trampas en la campaña electoral de las elecciones presidenciales USA, en colaboración con la Rusia de Putin y traicionando a su país, como ahora lo denuncian algunos dirigentes del Partido Demócrata y destacados medios de comunicación de ese gran país.