Torra: ‘No nos vamos a rendir’

Dos frases resumen el debate de investidura de Quim Torra en el seno del Parlament catalán: la pronunciada por el candidato Torra ‘no nos vamos a rendir ni a regresar al autonomismo’; y la de Inés Arrimadas, la líder de Cs y de la Oposición: ‘no nos vamos a cansar’. Es decir, la crisis catalana y su fractura política y social no tiene al día de hoy solución. Torra, si el lunes es elegido presidente, intentará volver al golpismo republicano, y el Gobierno de España repondrá en Cataluña en un plazo no lejano el artículo155 de la Constitución.

En todo caso los ataques xenófobos y frontales que figuran en escritos de Quim Torra (en tuits y artículos) contra España y los españoles y catalanes que se sienten españoles y se oponen a la independencia han marcado el debate de investidura del candidato elegido por Puigdemont. Y provocado duras críticas por los principales líderes de la oposición al soberanismo (Cs, PSC, Común Podem y PP) que consideran inaceptable un presidente con semejantes ideas xenófobas y descalificadoras.

Asimismo el discurso de investidura de Quim Torra como el candidato a presidente de la Generalitat ha confirmado lo que de él se esperaba por su anuncio de sometimiento personal a Puigdemont para la puesta en marcha de una República catalana como continuidad del fallido intento de golpe de Estado del pasado 27 de octubre y del referéndum ilegal del 1-O.

También se esperaba que Torra no saliera elegido presidente en la primera votación, como ocurrió, por lo que tendrá que esperar al lunes en segunda votación por mayoría simple. Lo que dependerá de lo que decida hoy el Consejo Político CUP. Partido que hizo en el debate un discurso rupturista y anticapitalista pero que parece tener un pacto secreto con Puigdemont para abstenerse y permitir la presidencia provisional de Torra.

De lo contrario habría nuevas elecciones autonómicas, lo que es una clara tentación para la CUP porque las últimas encuestas les otorgan a ellos y a En Comú Podem una notable subida de los escaños a costa de los demás partidos catalanes.

Estamos pues ante un nuevo episodio del proceso secesionista que acabará convertido en un breve paréntesis de apenas un año. El propio Torra ya lo ha insinuado diciendo que será presidente provisional y que su primer objetivo serán las elecciones municipales de 2019, momento que los soberanistas utilizarán para mejorar su nivel de control institucional en Cataluña y desde ahí volver a convocar unas elecciones autonómicas.

Pero incluso esa travesía de un año puede naufragar porque si Torra en ese tiempo pisa, como lo pretende y anuncia, la raya de la legalidad entonces el 155 volverá a la Generalitat y esa vez por mucho más tiempo y hasta que en el horizonte catalán se vea un tiempo de normalidad democrática y respeto a la legalidad autonómica y constitucional.

Al fondo de todo ello está la clara responsabilidad de Rajoy y Rivera en la investidura de Torra por permitir ambos el voto delegado de Puigdemont y Comin. Lo que no ha querido recurrir ante el TC el Gobierno de Rajoy, para que hubiera investidura y lograr el apoyo del PNV a los Presupuestos de 2018. Y lo que ha consentido Rivera manteniendo el apoyo de Cs a esos Presupuestos a pesar del muy grave desistimiento constitucional de Rajoy.