La encuesta del CIS tapa a Cs

Aunque reconocen la tendencia de victoria de Ciudadanos la encuesta sobre intención de voto del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) del mes de abril despide un pésimo olor a cocina de los aficionados de MasterChef. Porque el CIS, de sorprendente manera, sigue dando al PP ganador en unas elecciones generales inmediatas, a pesar que el voto directo sitúa a Cs en el primer lugar, seguido del PSOE, PP y Unidos Podemos (UP).

Sin embargo, y a sabiendas que el CIS depende del Gobierno, con estos  mimbres de la encuesta podemos decir que Cs a nuestro entender y como lo subrayan el resto de estudios demoscópicos ya es el primer partido de España camino del 30% de los votos, mientras que la segunda plaza se la disputan por igual PP, PSOE Y UP.

Sobre todo porque estamos a punto de asistir a la disolución de IU y a la plena integración de Alberto Garzón, su equipo y militancia en la formación de Pablo Iglesias.

Y esto facilitará, en próximas elecciones, que el voto de IU no se disperse como ocurrió en 2016. Y ello debería de ser un motivo de preocupación del PSOE. Partido que cree haber tocado suelo en el 20 % de los votos, lo que está por ver si tenemos en cuenta lo ocurrido en Alemania, Francia e Italia con los socialdemócratas.

En cuanto al PP la cuestión estriba en saber si aguanta algo por encima del 20 % o si se hunde (como ocurrió en Cataluña) tras la senda de la UCD en 1982. Los próximos acontecimientos de Cataluña serán determinantes en el futuro inmediato de Rajoy y del PP.

Desde luego si Rajoy decidiera, sin esperar a Puigdemont, disolver por su cuenta y por segunda vez el Parlament (motivos de sobra tiene) aunque el PNV no le apruebe los Presupuestos de 2018, los populares levantarían el vuelo de su agotada gaviota. Pero ese no es el estilo de Rajoy, sino más bien al contrario, lo suyo es esperar a ver qué pasa en Cataluña dejando toda la iniciativa a Puigdemont.

Y precisamente por eso, por la corrupción del PP, el regreso de Podemos con IU y la complicidad del PSOE (y de UGT y PSC) con el nacionalismo soberanista es por lo que Cs avanza hacia la victoria con el discurso del cambio frente al viejo bipartidismo del PSOE y del PP.

Sobre todo porque los jóvenes están con ellos y porque Cristóbal Montoro, Rafael Hernando y Carmen Martínez Castro se han lanzado en plancha en contra de los pensionistas. De manera que todo esto y el modelo Macron de Francia favorecen a Albert Rivera, diga lo que diga el CIS en sus cacerolas en las que en el último sondeo de abril le ha otorgado un 24 % al PP, un 22,4 % a Cs (que por primera vez supera al PSOE y ocupa la segunda plaza en estos sondeos), un 22 % al PSOE y el 19,6 % a UP.

Y recordemos que en las pasadas elecciones generales de 2016 el PP logró el 33 %, el PSOE el 22,6 %, UP el 21,1 % y Cs el 13 %. Lo que supone para el PP una pérdida de 9 puntos, para Cs un ascenso de 9,4, para el PSOE una caída de 0,6 y para UP la bajada de 1,5 puntos. Y si la encuesta del CIS dice que su margen de error es de un más 2 % o menos 2 % pues salvo, la tendencia imparable de ascenso de Cs, podemos decir que todo lo demás está por ver y por venir.

Esta situación va a desencadenar la furia de todos contra Cs, sobre todo una pinza PP-PSOE contra Albert Rivera, pero se equivocarán si hacen eso porque dicho ataque confirmará a Cs como partido ganador. Además con quien el PSOE debe competir es con Podemos que sigue estando al acecho del PSOE. A sabiendas -y eso lo dicen todas las encuestas- de que la suma del centro derecha en España se acerca al 47% mientras la izquierda apenas   supera el 40 %.

En cuanto a un hipotético gobierno con los resultados del sondeo del CIS se habla de un pacto de Cs y PSOE presidido por Rivera porque Cs nunca va a volver a apoyar un gobierno de centro derecha presidido por Rajoy.