Puigdemont y Urkullu se burlan de España

Después de los graves y bochornosos acontecimientos que hemos vivido en Cataluña en los últimos seis meses ahora estamos asistiendo al lamentable espectáculo de la burla renovada del Estado. Y del regreso al sendero del golpe de Estado por parte los dirigentes soberanistas catalanes liderados, desde Berlín, por el prófugo Puigdemont y de nuevo violando la legalidad  como lo acabamos de ver en la reforma de la Ley de Presidencia catalana con la que se violenta el mandato expreso del Tribunal Constitucional.

Pero para que no falte de nada y después del repugnante funeral de ETA en Cambo, con la asistencia de PNV, Podemos y UGT, tenemos que soportar el vulgar chantaje del gobierno vasco que preside Íñigo Urkullu pidiendo dinero a costa de la solidaridad ínter regional española, y exigiendo al Gobierno de España que retire de Cataluña el artículo 155 de la Constitución, para que el PNV -que llama presos políticos a los golpistas encarcelados- pueda apoyar los Presupuestos Generales de 2018.

Y naturalmente Rajoy, que ve en esos Presupuestos su tabla de salvación hasta mediados de 2020, se humilla ante Puigdemont -ya debía de haber disuelto por segunda vez el Parlament- y se arrodilla ante Urkullu y Ortuzar, mientras Pedro Sánchez (tan complaciente que es él con los soberanistas) ampara la burla de España y a semejante y penoso espectáculo se suman Inés Arrimadas en Cataluña y Albert Rivera desde Madrid.

Que Rajoy no se atreva a hacer frente al soberanismo catalán (como vimos los pasados días 6 y 7 de septiembre al inicio del golpe de Estado) eso es algo sabido y consustancial en su manera de hacer -o ‘no hacer’- política. Pero sorprende que Pedro Sánchez en nombre del PSOE y Albert Rivera en nombre de C´s se suban a ese carro de los desistimientos democráticos y constitucionales sin abrir la boca ni rechistar.

Sobre todo cuando hemos visto a estos dos tan gallitos e indignados con el máster de Cifuentes y el canallesco vídeo de los dos tarros de crema. Y no sorprende que Rajoy el auriga del mencionado carro de la infamia se trague los chantajes y las burlas de Urkullu y Puigdemont, porque él se compra con soberanía nacional y dinero público (prevaricación y malversación) dos años de permanencia en el poder.

Pero ¿cuáles son los beneficios que obtienen Sánchez y Rivera para ceder ante la nueva agresión soberanista? No se sabe ni se entiende sobre todo porque ellos apoyaron el 155 y la disolución del Gobierno de Puigdemont y del Parlament y ahora estamos en el regreso taimado al golpe de Estado y en comportamientos como el de Roger Torrent en el Parlament que en nada se diferencia a lo que hizo la ahora presa Carme Forcadell.

Pero en vez de existir un consenso de firmeza constitucional entre Rajoy, Sánchez y Rivera y de colaboración para que España tenga Presupuestos sin chantajes del PNV, lo existe es un acuerdo de los tres para permitir la burla de España por los golpistas catalanes y sus aliados del PNV.

Y claro así de mal nos va a los españoles en eso del pretendido ‘patriotismo constitucional’. Y al tiempo que apreciamos el contagio de Sánchez y Rivera con el discurso huidizo de Rajoy de la ‘respuesta prudente y proporcional’. El mismo que meses atrás nos llevó a la ruptura del orden constitucional.