Rajoy y Atresmedia, el dúo dinamita

La capacidad destructiva de Mariano Rajoy y su Gobierno (ahora anda el ministro Catalá empeñado en machacar a la Justicia) no tiene límite ni se va a parar en barras, ni siquiera en las puertas del PP su partido que está en fase de autodestrucción. Lo que se suma a la colección de daños a España de Rajoy donde destacan los destrozos que, por su incapacidad política, cobardía o dejadez, está causando a la democracia y a la unidad de España.

Lo vemos a diario en Cataluña (y se empieza a ver en otras Comunidades) donde nos abríamos ahorrado muchas desgracias si este presidente Rajoy hubiera aplicado en Cataluña el pasado día 7 de septiembre, como era su obligación constitucional, el artículo 155 de la Constitución.

Asumiendo desde ese momento el Gobierno de España el control pleno de la Generalitat e impidiendo: la celebración del referéndum del 1-O; y luego las cargas de la policía en cumplimiento de los mandatos judiciales; y por supuesto los muy importantes daños a la imagen de España en Europa y en el mundo; y sobre todo la muy grave declaración de la independencia de Cataluña del pasado 27 de octubre en el Parlament, que está en el origen de la fuga de Puigdemont y de la entrada en prisión de una buena parte de los actores de un golpe de Estado urdido desde hace un par de años sin que el Gobierno de España detectara semejante maquinación.

El golpe que se inició los días 6 y 7 del pasado mes de septiembre ante las barbas de Rajoy (quien para tapar su inmovilismo hablaba de ‘prudencia y proporcionalidad’, como en la Consulta del 9N, donde Rajoy también se escondió), una vez que el Parlament aprobó las dos leyes catalanas ilegales y anti constitucionales de referéndum y desconexión.

Y después de esos gravísimos acontecimientos, que ya están en la Historia negra de España, todavía ha tenido Rajoy el descaro de no recurrir al TC la delegación de voto de Comin y Puigdemont para favorecer la investidura de Elsa Artadi en Cataluña lo antes posible. A fin de retirar el 155 para que el PNV -al que don Mariano ha llenado de escandalosos regalos- le apruebe en compañía de Cs (que se hace cómplice con ello) los Presupuestos de 2018. Los que permitirán a Rajoy quedarse en el poder hasta 2020, como rehén de la Oposición, pero en el poder.

En la corrupción del PP la responsabilidad de Rajoy es tan importante como su huida del golpe catalán. El caso de Cifuentes sólo ha sido uno más y de menor cuantía en corrupción comparado con otros casos, pero virulento por el ‘fuego amigo’ y sucio de dirigentes internos del PP con la ayuda especial y premeditada del Grupo Atresmedia.

El que desde la llegada de Rajoy al poder se convirtió (a cambio de buenas ventajas concedidas en Moncloa) en compañero de viajes de los destrozos de Rajoy en España y en la vida democrática.

Un Atresmedia ‘bifronte’ (Antena 3 para PP, La Sexta para Podemos) que, tras la muerte de José Manuel Lara, preside temerariamente José Creuheras y que utilizando La Sexta TV como su punta de lanza (y de acuerdo con Moncloa) se convirtió en la lanzadera de Podemos para dividir la izquierda y hundir el PSOE  y a Pedro Sánchez (en el beneficio del PP).

Al tiempo que La Sexta TV también se convertía en compañero de viaje, en apariencia progresista, del golpismo catalán (alimentado por su accionista Roures) colocando en sus programas a los paladines y agitadores golpistas catalanes al mismo nivel que los demócratas y constitucionales españoles .

El monstruo de La Sexta TV -que arrasó despiadadamente a Rita Barberá y Cristina Cifuentes- se revolvió en la corrupción contra el PP, pero siempre sin tocarle un pelo a Rajoy ni a su vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, la urdidora de los pactos con Atresmedia que están causando estragos en la vida democrática española y en la unidad del país.

Y que ahora se ha subido al carro de toda clase de movilizaciones sociales para desestabilizar la calle, a ver si de esa manera logran que Podemos se recupere algo del descalabro del liderazgo a Pablo Iglesias y de esa manera se pueda recomponer la pinza Rajoy-Iglesias, o de Moncloa-Atresmedia. Un tándem feroz al que se le ha escapado de su control Albert Rivera a quien no daban importancia y que está lanzado en pos del liderazgo político nacional, si es que ese dúo dinamita que conforman Rajoy y Creuheras no se lanza en tromba contra Cs -ya están empezando- para frenar su ímpetu electoral.